Tegucigalpa. El dolor de una madre se convirtió en denuncia pública contra el Hospital Escuela de la capital. Se trata de Amy Laínez, madre primeriza, quien acusa a los médicos de supuesta negligencia en el manejo del caso de su bebé de cuatro meses, quien padece una enfermedad rara que afecta gravemente su hígado y que, según especialistas, requería un trasplante y no la serie de cirugías invasivas a las que fue sometida.
“Yo vengo a denunciar al Estado, porque no permite tener en estos lugares un espacio donde podamos obtener información sobre enfermedades raras. Mi bebé ingresó con un problema biliar y, después de tres ultrasonidos que no mostraban nada, cometieron la primera negligencia. La operaron sin revisar la biopsia, cuando ya no era el momento para esa cirugía”, relató Laínez.
La joven madre aseguró que su familia planeaba viajar a España para que especialistas valoraran el caso de su hija, pero las intervenciones médicas en el país terminaron cerrando esa posibilidad.
“Si hubiéramos revisado esa biopsia, jamás hubiéramos aceptado la cirugía. En España nos podían ayudar porque allá manejan mejor estos casos. Aquí no hubo humanidad, no hubo información. Mi bebé necesitaba un trasplante, no una operación que solo dañó más su salud”, expresó.
Falta de información y retrasos
Según el testimonio, de la joven madre la falta de comunicación entre médicos y padres fue determinante para que la situación llegara al punto crítico en que se encuentra la niña.
“Tuvimos que acudir a una hepatóloga de España que estaba en un seminario en el Clarion, porque aquí nadie nos explicaba nada. Solo entre ellos decían que nuestra hija iba a morir. Nunca se nos dio la oportunidad de hablar frente a frente sobre la enfermedad”, denunció.
Laínez aseguró que durante el proceso su hija fue sometida a cinco cirugías sumamente invasivas y que, incluso cuando se encontraba estable, el hospital no le permitió darle el alta temporal para poder viajar al extranjero.
“No costaba nada darme doce horas para salir con mi hija. Hoy me dicen que solo un milagro la puede salvar, pero esa oportunidad nos la quitaron desde el inicio”, agregó.
Una protesta en busca de justicia
La madre anunció que convocará a una protesta frente al Hospital Escuela para exigir justicia y visibilizar el mal manejo de los casos de enfermedades raras en el país.
“Aun si mi bebé muere, no quiero que su muerte sea en vano. Van a venir más niños con esta condición y no es justo que no se informe a los padres. La información puede salvar vidas y aquí nos la negaron”, concluyó.


