Tegucigalpa. El presidente de la República, Nasry Asfura, realizó un llamado enérgico a la sociedad hondureña para enfrentar de manera colectiva la escalada de precios en los combustibles y la energía eléctrica. El mandatario subrayó que, si bien el Estado realizará una inversión millonaria para amortiguar los costos, los beneficios se dirigirán estrictamente a quienes viven en condiciones de vulnerabilidad, excluyendo a propietarios de viviendas de varios niveles o con múltiples medidores.
Durante su comparecencia, el titular del Ejecutivo explicó que el panorama económico global, distorsionado por conflictos bélicos internacionales, ha impactado directamente en la economía local. En respuesta, anunció que hacia el cierre de esta semana el Gobierno oficializará un aporte económico temporal que asciende a los 1,100 millones de lempiras para mitigar el alza de los carburantes.
Focalización del subsidio eléctrico
Uno de los puntos más determinantes de su discurso fue la aplicación del subsidio para consumos inferiores a los 150 kilovatios hora.
Asfura detalló que, en cumplimiento con el decreto publicado en La Gaceta el 30 de diciembre de 2025, el nuevo ciclo de facturación que inicia el 1 de mayo será riguroso en su asignación.
»Estamos focalizando el subsidio. No se le otorgará el subsidio a quien posea una casa de dos o tres pisos de concreto, ni a quienes tengan más de un medidor», sentenció el mandatario.
Según el presidente, el objetivo es garantizar que los recursos del Estado lleguen a la población en pobreza extrema, evitando que personas con capacidad económica se beneficien de una medida diseñada para el alivio social.
Apoyo al Gas LPG y sector laboral
El mandatario también recordó que el precio del gas LPG se ha mantenido congelado en 35 lempiras desde hace varios años, lo que representa un esfuerzo fiscal de 35 millones de lempiras mensuales. No obstante, debido a las alzas recientes que alcanzan los 53 lempiras por cilindro, el Estado deberá absorber una carga adicional que supera los 615 millones de lempiras anuales para mantener dicho beneficio.
Finalmente, Asfura instó a las centrales obreras y a la empresa privada a alcanzar acuerdos rápidos que permitan eficientar la generación de empleo.
«No estoy aquí para aplausos ni reconocimientos, estoy para trabajar y servir. Nos quedan 45 meses para demostrar con resultados que podemos sacar adelante a una Honduras fortalecida», concluyó.


