Tegucigalpa. La presidenta Xiomara Castro ha dado un claro paso atrás en su decisión de mantener la denuncia del Tratado de Extradición con Estados Unidos, a tan solo diez días de que venciera el plazo para formalizar dicha denuncia, la presidenta anunció, a través de su cuenta de X, que habría llegado a un acuerdo con la nueva administración de EE. UU. para que el tratado continúe, esta vez con las «salvaguardas necesarias» para el Estado de Honduras, garantizando su aplicación objetiva.
Este giro de 180 grados contrasta con las fuertes críticas que la mandataria había hecho en agosto del año pasado, cuando denunció el Tratado argumentando que representaba una injerencia en la soberanía del país.
Esta acción por parte de Castro causo la indignación de todo el país, y algunos sectores se pronunciaron manifestando que esta postura del Gobierno se debía a que la familia presidencial estaba intentando proteger a supuestos narcotraficantes.
Luego de que se anunciara que el 28 de febrero finalizaba dicho Tratado, la presión por parte de la ciudadanía se hizo presente quienes exigieron que Castro reconsiderara su postura, la incertidumbre creció más cuando en entrevistas el Canciller Reina manifestaba que Honduras mantenía su postura y que no habían directrices por parte de la mandataria aun y cuando el tiempo se acababa.
Ante la presión constante, Castro no tuvo más que retroceder y dar un paso atrás.
En su mensaje, Castro aseguró que con este acuerdo se ha «asegurado el respeto a la integridad de las Fuerzas Armadas», institución responsable de defender la soberanía, mantener la paz, hacer valer el imperio de la Constitución y garantizar la seguridad del proceso electoral democrático.

Finalmente, Castro concluyó su mensaje indicando que el canciller Enrique Reina brindará más detalles sobre el acuerdo este mismo día. Mientras tanto, la decisión deja claras las intenciones del gobierno: ceder ante las presiones internacionales y mantener el tratado que había cuestionado con firmeza.


