Tegucigalpa. Honduras registra un incremento en las muertes violentas en comparación a la misma fecha en el año 2025, según advirtió la directora del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (OV-UNAH), Migdonia Ayestas, quien señaló que actualmente se contabilizan alrededor de 20 homicidios más en el mismo periodo.
Aunque la variación no supera el 1 % en términos estadísticos, la experta subrayó que la situación sigue reflejando una crisis estructural de seguridad en el país.
Se mantiene promedio de seis muertes diarias
Ayestas explicó que el comportamiento de la violencia homicida se mantiene estable en promedio, con aproximadamente seis muertes diarias, una cifra similar a la registrada el año pasado.
No obstante, algunos meses presentan repuntes más altos, siendo marzo uno de los periodos con mayor número de víctimas, lo que influye en la percepción de inseguridad entre la población.
La especialista indicó que incluso hechos aislados pueden generar una sensación generalizada de incremento en la violencia, aunque no siempre estén completamente confirmados.
Factores estructurales impulsan la violencia
De acuerdo con el Observatorio, la problemática no depende únicamente del accionar policial, sino de factores estructurales como la pobreza, el desempleo, la marginación y la presencia de grupos criminales en distintas zonas del país.
Ayestas también advirtió que el crimen organizado suele aprovechar los cambios en las autoridades para fortalecer sus operaciones y expandir su influencia.
Además, alertó que Honduras podría estar entrando en una nueva fase dentro del narcotráfico, pasando de ser un territorio de tránsito a uno donde se desarrollan cultivos vinculados a la producción de drogas.
Entre los departamentos con mayor presencia de estructuras criminales mencionó Olancho, Colón, Atlántida e Islas de la Bahía, mientras que en otros sectores el control territorial estaría en manos de maras y pandillas.
“En algunas comunidades, estos grupos imponen normas de entrada y salida incluso a los propios habitantes”, advirtió.
Necesidad de acciones coordinadas
La especialista consideró positivo el enfoque de visibilizar a los responsables de los delitos, pero insistió en que es fundamental identificar y atacar las estructuras que sostienen la criminalidad.
En ese sentido, enfatizó que el combate al delito debe incluir el trabajo conjunto de las instituciones del Estado, especialmente para debilitar las finanzas del crimen organizado.
Finalmente, Ayestas subrayó que el fortalecimiento de la investigación y la coordinación interinstitucional son claves para lograr capturas efectivas y procesos judiciales que garanticen justicia.


