Tegucigalpa. El coordinador del Foro Social de la Deuda Externa de Honduras (FOSDEH), Mauricio Díaz Burdett, encendió las alarmas sobre la fragilidad del crecimiento económico que experimenta el país, al señalar que este se debe, principalmente, al ingreso de remesas familiares y no a un fortalecimiento de la producción nacional.
Durante un análisis reciente, Díaz explicó que Honduras está viviendo lo que denominó un “crecimiento vegetativo”, es decir, un aumento económico que no proviene del esfuerzo productivo interno, sino de factores externos. “Es imposible que las condiciones externas no afecten, particularmente cuando tenemos una economía bastante abierta y cuando también dependemos de las remesas”, señaló.
El coordinador del FOSDEH advirtió que esta situación representa una seria debilidad estructural para la economía hondureña. “Es decir, si no viene ese dinero, además de que afectaría directamente el crecimiento, el valor de la moneda, el nivel de recaudación de ingresos por parte del gobierno de la república, etcétera”, puntualizó.
A pesar de que las autoridades económicas del país proyectan un crecimiento del 4 % para finales de 2025 y afirman que las condiciones externas no influirán en la economía local, Díaz considera estas proyecciones como alejadas de la realidad. En su opinión, dichas estimaciones podrían estar distorsionadas por la coyuntura política. “Muchos de esos cálculos están marcados por intereses partidarios”, comentó.
Por ello, el economista instó al gobierno y a las autoridades financieras a revisar y actualizar el programa monetario nacional antes de la próxima visita del Fondo Monetario Internacional (FMI), la cual se espera para los próximos meses. “Hay que hacer ciertas actualizaciones en todos los programas monetarios de todos los años, y cuando venga el Fondo Monetario a hacer la revisión que corresponde a este periodo, vamos a encontrar que algunos de esos ajustes se van a llevar a cabo”, concluyó.
La advertencia de Díaz es clara: mientras Honduras dependa de factores externos como las remesas para mantener su economía a flote, cualquier cambio en el entorno global podría tener consecuencias graves para su estabilidad económica y fiscal.


