San Pedro Sula. Residentes de la residencial Valle Escondido denunciaron una grave situación con el suministro de agua potable en la colonia, asegurando que del sistema domiciliario no sale agua limpia, sino líquido oscuro, con mal olor y características similares a aguas negras.
Durante un recorrido por el sector, vecinos mostraron muestras del agua que, según afirman, han estado recibiendo desde hace tiempo. Uno de los afectados explicó que el problema no es reciente y que ha generado preocupación entre las familias que habitan la zona.
“La situación es bastante complicada y no es de ahorita, viene desde hace mucho tiempo. Muchos somos nuevos en la colonia y aun así hemos sufrido bastante, y no digamos los vecinos que tienen años viviendo aquí”, relató a Noticieros Hoy Mismo, un residente mientras mostraba un recipiente con agua de color oscuro.
Según el vecino, el agua presenta olores desagradables y tonalidades que van desde amarillo hasta negro, lo que ha generado temor por posibles afectaciones a la salud.
“El agua sale de colores muy feos y con olores muy fuertes, desde combustible, exceso de cloro, hasta olor a pudrición. Esta muestra que tenemos aquí lleva varias horas asentándose y aún así sigue de este color”, aseguró.
Los habitantes también cuestionaron las condiciones bajo las cuales fueron vendidas las viviendas en la residencial, señalando que algunas promesas realizadas durante la comercialización no se han cumplido.
El residente afirmó que a la colonia se le ofrecieron cuatro pozos para el abastecimiento de agua, pero que en la práctica solo existen dos, de los cuales uno sería de menor capacidad y el otro estaría contaminado.
“Nos dijeron que había cuatro pozos para abastecer la residencial, pero no es así. Solo existen dos, uno pequeño que funciona y otro que está contaminado”, sostuvo.
Los problemas con el agua también han provocado daños en ropa y enseres domésticos, según denunciaron otros vecinos del sector.
Una residente explicó que al utilizar el agua en la lavadora, las prendas terminan manchadas y con coloraciones amarillentas, lo que afecta especialmente los uniformes escolares de los niños.
“Cuando lavamos la ropa, el agua sale así y nos mancha todo. Los uniformes de los niños quedan amarillos y son caros. Además sentimos que nos está afectando la piel, especialmente la de los niños y los bebés”, expresó.
Los vecinos aseguraron que han sostenido reuniones con representantes de la empresa inmobiliaria responsable del proyecto, pero que hasta ahora no han recibido una solución concreta al problema.
“Nos dicen que en días o en semanas lo van a resolver, pero pasa el tiempo y seguimos igual. Ya estamos cansados de tantas promesas”, manifestó uno de los afectados.
Ante la falta de respuestas, los residentes advirtieron que podrían tomar medidas más drásticas si la situación no se resuelve en el corto plazo, ya que consideran que el problema afecta directamente la salud y las condiciones de vida de las familias que habitan la residencial.


