Tegucigalpa. Una jornada que se perfilaba como una manifestación de reivindicación estudiantil derivó este lunes en actos de vandalismo y violentos enfrentamientos entre supuestos estudiantes universitarios y efectivos de la Policía Nacional en los bajos del Congreso Nacional.
El conflicto se originó a raíz de la exigencia de un grupo de jóvenes, quienes, con los rostros cubiertos, se apostaron en las inmediaciones del Palacio Legislativo para protestar contra una supuesta reducción en el presupuesto asignado a la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH). Sin embargo, la situación escaló rápidamente cuando los manifestantes intentaron derribar las barricadas de seguridad y comenzaron a lanzar piedras contra el contingente policial.
Ante la agresión, las fuerzas del orden respondieron con el uso de bombas lacrimógenas para dispersar a los presentes, generando un ambiente de caos en el centro de la ciudad. Cabe destacar que, de acuerdo con los reportes visuales de los medios de comunicación, los encapuchados portaban piedras preparados de antemano para confrontar a los uniformados.
Acuerdos institucionales
Lo paradójico de la jornada es que los incidentes ocurrieron de forma simultánea a los canales de diálogo oficial. El rector de la máxima casa de estudios, Odir Fernández, y el presidente del Congreso Nacional, Tomás Zambrano, sostuvieron una reunión clave para garantizar la estabilidad financiera de la institución.
Al finalizar el encuentro, se confirmó que el presupuesto de la UNAH no sufriría menoscabo alguno.


