San Buenaventura, Francisco Morazán. En Honduras ya nada sorprende, pero siempre duele. Esta vez, la indignación nacional se encendió tras la difusión de un video que muestra a una patrulla de la Policía Nacional atropellando a un perro en plena calle… y seguir su camino como si nada hubiera pasado.
El hecho ocurrió en el municipio de San Buenaventura y quedó grabado por cámaras de seguridad de un negocio local. En las imágenes se observa cómo el vehículo oficial, identificado con el número 1106, pasa directamente sobre el animal, que descansaba tranquilamente en la vía, sin hacer el más mínimo intento por esquivarlo.
“¿Hasta cuándo vamos a permitir que la vida de una mascota valga menos que la de un humano?”, reclamó el denunciante en una publicación que rápidamente se viralizó. “Hoy lamentamos la pérdida de un callejero que fue atropellado de forma irresponsable y sin la atención ni la diligencia que corresponde por una patrulla de la Policía Nacional”.
En su mensaje, el ciudadano también responsabilizó directamente a las autoridades policiales por la falta de protocolos y sensibilidad ante este tipo de incidentes.
“No voy a quedarme en silencio mientras la policía y las autoridades buscan excusas siendo ellos los culpables. Se supone que deben velar por la seguridad y el bienestar de todos los seres que habitan nuestra comunidad, y aquí han fallado”, afirmó.
La publicación ha sido replicada cientos de veces, generando un intenso debate sobre el trato a los animales y el papel de las fuerzas de seguridad en situaciones que involucran maltrato o negligencia.
Silencio institucional
Mientras el país exige respuestas, la Secretaría de Seguridad no ha emitido un comunicado oficial sobre el hecho, ni se ha confirmado si los agentes implicados serán investigados. Este silencio, según organizaciones animalistas, demuestra la falta de compromiso y transparencia de las autoridades frente a casos de abuso.
“Una patrulla no puede andar atropellando animales y simplemente seguir su ruta. No es un accidente, es negligencia y falta de empatía”, señaló una representante de una organización de rescate animal.
Un patrón de crueldad
El caso de Oto no es aislado. Apenas hace unas semanas, en San Manuel, Cortés, un guardia de seguridad lanzó a un perro vivo a una laguna con cocodrilos. Ambos hechos evidencian una preocupante falta de respeto hacia la vida animal en el país y una débil aplicación de la Ley de Protección y Bienestar Animal, vigente desde 2015.
La normativa establece sanciones con multas y penas de prisión de hasta cinco años por actos de maltrato o muerte intencional de animales domésticos o silvestres. Sin embargo, la realidad demuestra que las denuncias pocas veces llegan a los tribunales y menos aún se traducen en castigos reales.
Indignación que no se apaga
En San Buenaventura, los vecinos han colocado flores y mensajes en el lugar donde murió Oto, recordándolo como un símbolo de fidelidad y como víctima de un sistema que parece no tener límites cuando de impunidad se trata.
“Hoy fue Oto, mañana puede ser cualquier ser vivo indefenso. La policía no está por encima de la ley, aunque actúe como si lo estuviera”, expresó una joven que participó en una pequeña vigilia en memoria del perro.
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#NOTICIAS247HN | VIDEO Crueldad e indiferencia en plena calle. 🚨
El video de la patrulla 1106 de la policía nacional atropellando a un perro muy querido por la comunidad llamado “Oto”. “No hacía daño”, repiten los vecinos de San Buenaventura. desató la furia ciudadana. ¿Hasta… pic.twitter.com/LH1lqpRl07— Noticias 24/7 HN (@noticias247hn) October 10, 2025
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