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VIDEO| El sueño de Redondo de perpetuarse en el poder: que no haya declaratoria el 30 de diciembre

Tegucigalpa. El titular del Congreso Nacional, Luis Redondo volvió a dar una conferencia de prensa que, para muchos, se convirtió en un espectáculo sin sentido; aunque él no tiene “vela en este entierro”, no perdió la oportunidad de llamar la atención, dejando la impresión de que sus acciones buscan perpetuarse en el poder y que no exista declaratoria el 30 de diciembre para poder “meter mano” en el proceso electoral.

Entre justificativos, videos y advertencias, su intervención parecía un circo, aunque sin gracia ni dirección, donde cada acto estaba diseñado para reforzar su narrativa de control y cuestionamiento de la legalidad de la declaratoria presidencial.

Como si impartiera una clase de historia, Redondo repasó el recorrido de los consejeros y las presidencias en cada periodo, del Consejo Nacional Electoral (CNE) el Registro Nacional de las Personas (RNP) y otros órganos institucionales.

Asimismo, explicó la creación de la Comisión Permanente, asegurando que se trataba de una medida para garantizar que el proceso electoral no se rompiera y que, tras la declaratoria, se pudiera realizar una investigación. Según él, esta comisión era la forma de asegurar transparencia, respaldada con presupuesto aprobado y publicado, y con audiencias realizadas a los consejeros, dejando en claro que, a su juicio, el proceso debía ser supervisado de manera estricta desde el Congreso.

Tras una extensa participación , Redondo presentó un video del 16 de diciembre donde aparecían los dos consejeros suplentes denunciando supuestas irregularidades del proceso electoral. La ironía se hizo evidente, ya que uno de esos suplentes, Carlos Cardona, firmó días después, el 24 de diciembre, la declaratoria presidencial que otorgó la victoria a Nasry Asfura.

Al parecer Redondo quiso exhibirlo, pero el retraso en mostrar el material solo dejó más preguntas sobre la oportunidad y el objetivo de su presentación.

El presidente del Congreso cuestionó la legalidad de la declaratoria presidencial, alegando que no se cumplió con el procedimiento electoral, se denegó el escrutinio especial y no se revisaron todas las juntas receptoras de votos, como habían solicitado los partidos Libre y Liberal. Según él, esto dejaba a ciudadanos y candidatos en estado de indefensión, levantando la voluntad soberana expresada en las urnas y generando un escenario de presunta ilegalidad que solo el Congreso podía subsanar.

Redondo lanzó nuevamente llamado enérgico al Ministerio Público, exigiendo actuar conforme a la ley sobre las denuncias presentadas en el proceso electoral, mezclando advertencia institucional con presión política, dejando claro que su mensaje no era solo de supervisión, sino de control sobre cómo se ejecuta la legalidad.

El presidente del Congreso explicó que, según la Constitución, corresponde al Congreso Nacional intervenir, únicamente si el CNE no cumple con declarar los resultados.

 

Redondo subrayó que, de no hacerse la declaratoria general antes del 30 de diciembre, el Congreso estaba listo para asumir la tarea y realizar el escrutinio de las 19,167 juntas receptoras de votos, rechazando que la Comisión Permanente pudiera asumir esta responsabilidad y recalcando que esta es competencia del pleno de los 128 diputados.

Cabe destacar que de acuerdo a ambas consejeras la declaratoria se hará y finalizaran con su labor.

En la ronda de preguntas, cuando un periodista le recordó que el video tenía fecha del 16 de diciembre y que Cardona firmó la declaratoria días después.

Redondo defendió la selección de los suplentes, e intentó “lavarse las manos” negando que los suplentes fueron nombrados por decisión de él, alegando que había sido consensuada y que cada decisión fue transparente, y con una respuesta rebuscada evadió contestar la pregunta.

Afirmó que no había nada oculto y que el Ministerio Público podría investigar las aseveraciones públicas. Y fue enfático en asegurar que dudaba que el CNE emitiera la declaratoria y reiteró que el Congreso estaba preparado para intervenir, garantizando que se cumpla con la Constitución y asegurando que el control sobre el proceso electoral estaba, según él, en sus manos.

La conferencia terminó dejando claro que Redondo buscaba proyectarse como garante del proceso electoral, pero al mismo tiempo como actor con capacidad de intervenir, creando un escenario caótico, contradictorio y lleno de señales de que su objetivo principal podría ser perpetuarse en el poder, mientras criticaba a quienes deberían ser los responsables de la declaratoria y cuestionaba todo el proceso electoral a su paso.