El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se encontraba internado el sábado en un hospital militar para recibir tratamiento luego de dar positivo por COVID-19, un acontecimiento que trastocó la carrera a la Casa Blanca a un mes de las elecciones del 3 de noviembre.
Aproximadamente 17 horas después de que hizo público su diagnóstico, Trump caminó lentamente desde la Casa Blanca hasta un helicóptero que lo esperaba y fue trasladado al Centro Médico Militar Walter Reed en Bethesda, Maryland. Llevaba una mascarilla y traje y no habló con los periodistas.
“Creo que estoy muy bien, pero nos aseguraremos de que las cosas funcionen”, dijo Trump en un breve mensaje de video publicado en Twitter, horas después de informar por la red social que él y la primera dama, Melania Trump, habían contraído el virus.
Trump trabajará en una suite especial en el hospital durante los próximos días como medida de precaución, dijo la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Kayleigh McEnany. Un video en línea mostró a un pequeño grupo de partidarios del mandatario fuera del hospital a última hora del viernes agitando banderas de “Trump 2020”, la mayoría sin mascarilla.
Trump, de 74 años, tiene algunas líneas de fiebre, según una fuente familiarizada con el asunto.


