Tegucigalpa. El expresidente del desaparecido Consejo de la Judicatura, Teodoro Bonilla, advirtió que el nuevo organismo que se pretende crear en Honduras debe funcionar con independencia total de la Presidencia de la Corte Suprema de Justicia (CSJ) para garantizar transparencia, objetividad y evitar repetir los errores que llevaron al fracaso del modelo anterior.
Las declaraciones surgen en medio del debate sobre la elaboración de una nueva Ley del Consejo de la Judicatura, luego de que el Congreso Nacional estableciera un plazo de entre 60 y 90 días para presentar una normativa actualizada que regule la conformación y funcionamiento de este órgano encargado de la administración del sistema judicial.
Bonilla explicó que la nueva legislación debe diseñar un Consejo de la Judicatura completamente autónomo, sin dependencia de los magistrados de la Corte Suprema de Justicia ni de su presidencia.
“Debe ser un órgano administrativo totalmente independiente, que no dependa ni de magistrados ni de la Corte Suprema, sino que tenga autonomía financiera, administrativa y de personal”, sostuvo el jurista.
De acuerdo con Bonilla, la función principal de este organismo es administrar la carrera judicial, lo que incluye el nombramiento, traslado, ascenso y supervisión de jueces, magistrados de apelaciones y demás funcionarios del sistema judicial.
El exfuncionario recordó que uno de los errores más graves cometidos en el pasado fue que la presidencia del Consejo de la Judicatura recayera automáticamente en el presidente de la Corte Suprema de Justicia, lo que generó una concentración de poder incompatible con la naturaleza del organismo.
“Eso no debe repetirse. No puede haber una misma persona dirigiendo la Corte Suprema y al mismo tiempo el Consejo de la Judicatura”, enfatizó.
Según el abogado, la correcta separación entre ambos entes permitiría establecer un sistema de contrapesos dentro del Poder Judicial, donde la Corte ejerza funciones jurisdiccionales y el Consejo se encargue exclusivamente de la administración.
Bonilla también señaló que varios países han logrado fortalecer sus sistemas judiciales mediante Consejos de la Judicatura independientes, citando como ejemplo modelos implementados en Argentina, España, Colombia y México.
En su opinión, Honduras debe tomar en cuenta estas experiencias para construir una institucionalidad sólida que garantice procesos transparentes en la selección y evaluación de jueces, lo cual es clave para recuperar la confianza ciudadana en la justicia.
Asimismo, planteó que los miembros del nuevo Consejo podrían ser seleccionados mediante juntas nominadoras o por el propio Congreso Nacional, siempre bajo mecanismos que aseguren imparcialidad y capacidad técnica.
“El Consejo de la Judicatura es un gobierno administrativo, mientras que la Corte Suprema es un gobierno judicial. Debe existir una clara separación de funciones y poderes para que el sistema funcione correctamente”, puntualizó.
Finalmente, el exintegrante del organismo insistió en que la independencia del nuevo consejo es fundamental para fortalecer la institucionalidad del país y evitar interferencias políticas o judiciales en la administración de la justicia.


