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Nuevo golpe al empleo: planta textil reducirá entre 800 y 1.000 trabajadores en Río Nance

Choloma, Cortés. La crisis del empleo vuelve a golpear con fuerza a la zona Norte de Honduras. En las últimas horas se confirmó la reducción de entre 800 y 1.000 puestos de trabajo en una planta maquiladora dedicada a la fabricación de calcetines, ubicada en el sector de Río Nance de esa jurisdicción.

La información fue confirmada por Joel López, representante del Sindicato de Maquiladores en la zona Norte, quien explicó que la medida responde a un proceso de reacomodo corporativo dentro de la empresa Gildan, tras la adquisición de nuevas plantas en Honduras, El Salvador y República Dominicana.

Según López, la corporación Gildan adquirió recientemente los HBI en Honduras, así como una empresa en El Salvador, lo que ha generado cambios en la distribución de la producción a nivel regional.

“Estos movimientos han tenido efectos directos en el desempeño de la corporación y están provocando ligeras reducciones de personal en varios países, incluido Honduras”, detalló.

El dirigente sindical aclaró que la planta no cerrará de manera definitiva, pero sí enfrentará una reducción considerable de personal, lo que representa un impacto severo para una región que ya enfrenta altos niveles de desempleo.

“Estamos hablando de hasta mil trabajadores que perderán su empleo, y eso es un golpe muy duro para la economía local y para las familias hondureñas”, subrayó.

De acuerdo con la información proporcionada por el sindicato, el proceso de reducción de personal iniciará en los próximos días, en medio de negociaciones colectivas que se desarrollan en otras empresas del mismo grupo corporativo.

La empresa ya notificó oficialmente que el ajuste será progresivo y afectará principalmente a la planta de calcetines en Río Nance.

López también se refirió al contexto internacional como un factor determinante en esta situación.

Explicó que la baja demanda del mercado estadounidense ha reducido significativamente los pedidos de prendas de vestir.

“En Estados Unidos la gente no está comprando ropa, está priorizando alimentos y necesidades básicas debido a la situación económica que atraviesan”, afirmó.

En ese sentido, descartó que la crisis laboral sea responsabilidad directa del próximo gobierno, aunque reconoció que existe expectativa y, al mismo tiempo, incertidumbre sobre el futuro del sector maquilador.

“No siempre se trata de culpar a un gobierno; muchas veces es la industria la que enfrenta dificultades estructurales. Ojalá la maquila se fortalezca y vuelva a generar empleo, pero eso va a costar mucho”, concluyó.