Las víctimas, todas menores de edad, eran explotadas sexualmente por su progenitora a cambio de dinero en efectivo.
Tegucigalpa. En un operativo que ha estremecido a la opinión pública por el nivel de crueldad y degradación moral, la Policía Nacional desarticuló una red de trata de personas que operaba en el país y cuyo centro de operaciones era el propio hogar familiar.
Las autoridades confirmaron la captura de seis hombres que fungían como clientes, así como la detención de la cabecilla de esta organización: la madre de las víctimas.
Según el reporte oficial publicado en las redes sociales de la institución, la mujer habría liderado un entramado criminal en el que utilizaba a sus tres hijas, todas menores de edad, para ofrecerlas a hombres a cambio de sumas de dinero.
Durante meses, los señalados compradores acudían al lugar para mantener encuentros sexuales con las niñas, mientras la progenitora recibía el pago y lucraba con el sometimiento de sus propias hijas.
Las investigaciones, que se mantienen en curso, lograron identificar a los seis individuos que habrían pagado a la madre para acceder sexualmente a las menores.
Todos ellos fueron puestos a disposición de las autoridades competentes y deberán enfrentar cargos por su presunta participación en este delito atroz.


