Tegucigalpa. Silvia Alvarado, experta guatemalteca en temas energéticos, destacó que la decisión de Guatemala hace 27 años de abrir su mercado energético a la participación de la empresa privada ha evitado racionamientos de electricidad, en contraste con la situación actual en Honduras y Costa Rica.
«Gracias a la liberación del mercado energético, Guatemala se ha visto beneficiado con muchísima inversión privada en generación, transporte y distribución de energía», aseguró Alvarado, resaltando los resultados positivos de esta política.
Alvarado explicó que, a pesar de enfrentar el fenómeno climático El Niño al igual que otros países de la región, Guatemala no ha experimentado racionamientos de energía debido a la eficacia del Administrador del Mercado Mayorista, operado bajo la rectoría del Estado.
La experta también señaló que Costa Rica está considerando la posibilidad de liberalizar su mercado energético, una medida que considera una de las mejores opciones. «Este tipo de mercado no es perfecto, pero responde de mejor manera en situaciones de tensión como la que estamos viviendo actualmente con el fenómeno El Niño», agregó.
Alvarado detalló las medidas adoptadas por el operador privado del sistema eléctrico guatemalteco para prevenir racionamientos, incluyendo recomendaciones anticipadas al Gobierno para emitir un acuerdo de estado de emergencia, flexibilidad en la operación del mercado y reactivación de activos fuera de operación.
«Todas estas medidas nos están ayudando a superar la crisis», afirmó Alvarado al destacar las ventajas de una liberalización del mercado energético para enfrentar situaciones de crisis.
Mientras tanto, en Honduras, la crisis de energía es evidente. José Arriaga Yacamán, exsecretario de la estatal Empresa Nacional de Energía Eléctrica (ENEE), subrayó que la falta de planificación y la prolongada sequía han llevado al país a registrar problemas en el suministro de energía eléctrica.
«La elevada ola de calor y la falta de planificación han causado constantes apagones por falta de energía», afirmó Yacamán, quien destacó que, a pesar de las recomendaciones del Operador del Sistema (ODS Honduras) desde 2019 para realizar planificaciones a largo plazo, estas no se han llevado a cabo.
La demanda de energía en Honduras sigue aumentando, pero no se invierte en más generación, transmisión y distribución, lo que agrava la situación, señaló Yacamán.
La comparación entre la situación energética de Guatemala y Honduras destaca la importancia de políticas efectivas y planificación adecuada para garantizar un suministro eléctrico confiable y evitar situaciones de crisis.


