San Pedro Sula. La industria de la construcción en Honduras muestra signos de dinamismo durante 2025, con un crecimiento estimado entre el 15 y 18 %, impulsado tanto por la inversión privada como pública. Sin embargo, este repunte enfrenta un serio obstáculo: una deuda gubernamental que ronda los 2,000 millones de lempiras con las empresas constructoras.
Roberto Zablah, empresario del sector, explicó que el crecimiento se refleja en todo el país con la construcción de torres residenciales, centros comerciales y proyectos habitacionales, especialmente en la «Ciudad Industrial», donde en “los cuatro puntos cardinales se levantan obras de todo tipo”.
No obstante, Zablah advirtió que la morosidad del Estado representa un problema que pone en riesgo el ritmo de expansión.
“Los pagos del gobierno van de manera irregular. Finanzas no avanza con la misma velocidad que la Secretaría de Infraestructura y Transporte (SIT), que impulsa proyectos a lo largo y ancho del país”, señaló.
El experto agregó que el rubro enfrenta también la falta de mano de obra calificada, un fenómeno que refleja la rápida reactivación del sector.
“No encontramos operadores ni personal capacitado, y eso demuestra que debemos trabajar en conjunto, gobierno y empresa privada, para formar gente que cubra la demanda laboral”, expresó.
En cuanto a la vivienda social, el ingeniero lamentó que “no hay fondos disponibles para seguir impulsando” los proyectos, aunque reconoció que la banca privada mantiene la disposición de financiar iniciativas si el gobierno reactiva los fideicomisos necesarios.


