Río de Janeiro (EFE).- Flamengo y Palmeiras, dueños de las plantillas más valiosas del continente, disputan este sábado en Lima una final de la Libertadores que trasciende lo deportivo y expone la dimensión financiera de las dos mayores potencias económicas sudamericanas.
Lima será escenario del duelo de los dos equipos con mayores ingresos, mayor capacidad de inversión y mayor poder de compra del continente.
La final millonaria: Flamengo y Palmeiras a otro nivel

Según cálculos del portal especializado Transfermarkt, Flamengo llega a la decisión con un plantel tasado en 212,5 millones de euros, mientras que Palmeiras se aproxima con 195,9 millones de euros.
Entre los once jugadores más valiosos de la Libertadores de este año, Palmeiras cuenta con cuatro representantes (Facundo Torres, Andreas Pereira, Agustín Giay y Juaquín Piquerez) y Flamengo con tres (Samuel Lino, Giorgian de Arrascaeta y Léo Ortiz).
La distancia entre ambos respecto del resto de clubes brasileños es abrumadora. Entre 2020 y 2025, Palmeiras y Flamengo invirtieron unos 278,5 millones de dólares en fichajes, cifra que supera el presupuesto anual de cualquier otra institución de Brasil.
Solo en 2025 Palmeiras desembolsó unos 132,3 millones de dólares en doce refuerzos, incluyendo la llegada récord de Vítor Roque, por el que le pagó al Barcelona 29,5 millones de dólares.
La revolución silenciosa

Flamengo gastó 57,4 millones de dólares también con una contratación récord: Samuel Lino, procedente del Atlético de Madrid, por 26,5 millones de dólares.
Ese éxito económico, según especialistas, es resultado de la profesionalización de la gestión de ambos clubes en los últimos diez años, en los que Palmeiras y Flamengo acapararon cinco títulos de la Libertadores y seis del Campeonato Brasileño.
Al contrario de gran parte de los clubes de primera división, que optaron por convertirse en empresas (SAF) para atraer inversiones, los dos finalistas de la Libertadores se esforzaron para reducir sus gastos y sus deudas, administrar de forma rentable sus plantillas, y diversificar sus ingresos con patrocinios, contratos comerciales y derechos de televisión.
Flamengo, el club más popular de Brasil, convirtió su marca en uno de los principales activos comerciales del país, y Palmeiras, administrado como una verdadera corporación, multiplicó el valor recibido de sus patrocinadores y creó una unidad especial para negociar los derechos de sus jugadores de base.
El 35 % de los ingresos del Flamengo el año pasado procedieron de los derechos de televisión y el 32 % de publicidad y patrocinios, mientras que el 45 % de los del Palmeiras tuvieron como fuente las transferencias de jugadores, principalmente de ‘joyas’ como Endrick, Estêvão y Allan.


