Tegucigalpa. En medio de acusaciones y contraataques, el magistrado suspendido del Tribunal de Justicia Electoral (TJE) Mario Morazán, arremetió durante su audiencia dentro del juicio político en contra del diputado liberal Jorge Cálix, a quien responsabilizó del origen del caso y de presuntas injerencias y presión dentro del órgano electoral.
Morazán reiteró que el conflicto inició el 8 de octubre y sostuvo que desde ese momento se habrían producido actuaciones irregulares. “Aquí comenzó todo esto… el inicio de esto tiene un nombre y un apellido, solo uno, Jorge Cálix”, expresó ante la comisión.
El magistrado suspendido afirmó que el Tribunal de Justicia Electoral habría sido “permeado” y “contaminado”, y cuestionó la forma en que se manejaron las convocatorias y documentos relacionados con el caso.
En este sentido, señaló que el 6 de octubre se presentó un recurso de apelación y solicitudes de medidas cautelares, en el caso de inscripción de Jorge Cálix y otro excandidato de Valle, que no lograron quedar en las elecciones, internas; mientras que el 7 de octubre se pidieron antecedentes al Consejo Nacional Electoral, indicando que no contaba con el expediente completo al momento de las decisiones.
Morazán cuestionó la secuencia de la convocatoria y la recepción de documentos, afirmando que la Secretaría General emitió comunicaciones sin incluir la agenda completa y que los documentos fueron ingresando en distintos horarios, incluso después de la convocatoria a sesión.
También relató que el 8 de octubre por la noche se retiró de su despacho y posteriormente se entregaron convocatorias sin que aún hubieran ingresado todas las solicitudes, según su versión.
Indicó que al día siguiente, el 9 de octubre, recibió la agenda junto con documentos de respaldo relacionados con solicitudes de medidas cautelares, lo que según dijoevidenciaba inconsistencias en el procedimiento.
Morazán afirmó que inicialmente no comprendía la secuencia de los hechos, pero luego concluyó que la convocatoria se realizó antes del ingreso formal de las solicitudes, cuestionando la urgencia con la que se conoció el caso.
Sostuvo además que la agenda fue aprobada por los otros dos magistrados del pleno luego de su retiro de la sesión, ya que decidió apartarse por no contar con antecedentes suficientes para votar.
“Yo no puedo votar ni a favor ni en contra… no sé cómo votar porque no tenemos ningún antecedente”, expresó.
del Tribunal de Justicia Electoral, y señaló que los magistrados tienen la obligación de participar en las sesiones, además de cuestionar el manejo bajo la actual presidencia.
Indicó que solicitó sesiones extraordinarias el 15 de octubre y advirtió sobre ausencias temporales dentro del pleno, señalando que una magistrada se encontraba fuera del país y que debía ser sustituida conforme a la normativa.
El magistrado suspendido también afirmó que habría recibido mensajes a través de terceros en los que se le transmitían presiones sobre cómo debía actuar dentro del pleno, sugiriendo que el objetivo era condicionar decisiones bajo criterios de mayoría.
Morazán también sostuvo que habría recibido comunicaciones a través de un emisario en las que se le transmitía la supuesta urgencia del caso, señalando que el diputado liberal Jorge Cálix habría hecho referencia al estado de salud de la magistrada Miriam Barahona, alegando que ya iba a morir, como un elemento dentro del contexto en el que se impulsaban determinadas actuaciones dentro del Tribunal.
En ese contexto, señaló que habría existido una justificación de “urgencia” vinculada a situaciones internas del Tribunal, incluyendo referencias al estado de salud de una magistrada, lo que según su versión—abría sido utilizado como argumento dentro del manejo del caso.
Morazán también cuestionó la secuencia de convocatorias, la recepción de expedientes y la forma en que se conocieron las solicitudes de medidas cautelares, insistiendo en que varias actuaciones se habrían realizado sin contar con la documentación completa.
Asimismo, aseguró que la agenda fue aprobada por otros magistrados tras su retiro de la sesión, al considerar que no contaba con antecedentes suficientes para emitir un voto.
El magistrado ha mantenido durante toda su comparecencia una línea de defensa basada en presuntas irregularidades internas, al tiempo que ha reiterado señalamientos contra el diputado liberal Jorge Cálix.
La audiencia se desarrolla n un ambiente de tensión, mientras el juicio político continúa en fase de análisis.


