Un hombre acumula casi tres años aguardando una cirugía de próstata; entre trámites vencidos, falta de medicamentos y gastos mensuales que superan los 4,000 lempiras.
Tegucigalpa.“Después de tanto tiempo, lo más cruel sería morir esperando una cirugía que nunca llega”, lamentó un paciente del Seguro Social que ha visto pasar más de dos años sin que lo operen de la próstata. Su caso refleja la pesadilla de miles de hondureños atrapados en un sistema de salud colapsado, donde las promesas oficiales contrastan con la dura realidad de quienes esperan atención.
El afectado que prefirió mantener el anonimato, asegura que en tres ocasiones presentó todos los exámenes y documentos exigidos por el Instituto Hondureño de Seguridad Social (IHSS). Sin embargo, cada vez que consulta por su expediente, la respuesta es la misma: “sus análisis ya vencieron”. Esto le obliga a repetir un proceso engorroso que consume tiempo y dinero.
Más de 14 mil hondureños en lista de espera
De acuerdo con estimaciones médicas, al cierre de 2025 más de 14,000 hondureños seguirán esperando que se les programe una cirugía.
Por otra, parte, las autoridades insisten en que el abastecimiento de fármacos está garantizado, los pacientes contradicen esa versión.
“Siempre dicen que hay medicamentos, pero uno termina comprándolos. De seis que me recetan, apenas me entregan uno o dos”, reclamó el denunciante, quien invierte alrededor de 4,000 lempiras al mes para poder sobrevivir.
La falta de respuesta lo obligó a recurrir a un urólogo privado, pagando 1,200 lempiras por la cita y otros 1,300 por el medicamento recetado.
El costo de una cirugía en un hospital privado, dijo, puede superar los 100 mil lempiras, una cifra imposible para la mayoría de pacientes. “En la privada lo operan más rápido, sí, pero ¿con qué dinero?”, cuestionó con impotencia.
“Regrese el otro mes”
El calvario se repite en las farmacias del IHSS. Cada visita termina con la misma frase: “regrese el próximo mes”. Para entonces, el plazo de su programación ya ha vencido y debe iniciar de nuevo el trámite de citas. “Es un engaño. Uno gasta en taxis, en tiempo y en salud, porque la enfermedad no espera”, denunció.
El paciente, de la tercera edad, advierte que no busca trato especial, sino una respuesta clara. “El gobierno debe dejar de decir que todo está bien cuando no lo está. Mientras ellos hablan de avances, nosotros seguimos esperando operaciones y pagando medicinas que deberían cubrirse en el Seguro Social”.
Su voz resume lo que padecen miles de hondureños: promesas incumplidas, listas quirúrgicas que nunca se reducen, trámites repetitivos y una atención que para muchos se ha convertido en una condena de muerte silenciosa.


