Tegucigalpa. Honduras se encuentra bajo presión para garantizar que su café cumpla con la normativa de la Unión Europea (UE) contra la deforestación, una condición indispensable para mantener abierto el mercado europeo, que en 2024 absorbió el 54 % de las exportaciones del grano, informó el presidente ejecutivo del Instituto Hondureño del Café (Ihcafe), Pedro Mendoza.
El directivo explicó a EFE que la estrategia se coordina con ONG nacionales e internacionales, exportadores e intermediarios, y destacó el uso de una aplicación que ya asiste a más de 74.000 productores.
“Estamos yendo al territorio para explicar a los caficultores qué deben hacer y orientarlos para que contraten, sobre todo, a jóvenes, porque manejan bien el teléfono, requieren poca logística y pueden movilizarse como puntos de referencia”, señaló Mendoza.
Europa endurece las reglas
El reglamento comunitario busca frenar la llamada “deforestación importada” vinculada al consumo de materias primas como café, cacao, ganado, aceite de palma, soja, madera y caucho, así como productos derivados como cuero, chocolate o muebles.
Aunque la Comisión Europea anunció el 23 de septiembre que intentará retrasar un año la entrada en vigor de la normativa —originalmente prevista para el 30 de noviembre de 2024—, las exigencias permanecen: las empresas que exporten a la UE deberán demostrar con sistemas de geolocalización que su producción no ha causado deforestación ni degradación forestal.
Adaptación en el campo hondureño
Para facilitar la trazabilidad, Ihcafe avanza en la delimitación de polígonos productivos, diferenciando entre fincas menores de cuatro hectáreas y fincas más grandes, con el fin de acreditar la sostenibilidad de cada parcela.
Sobre la capacidad del sector para responder a estas exigencias, Mendoza aseguró que ya existe movimiento exportador y compromisos comerciales, pero insistió en que no hay certeza sobre una nueva prórroga de Bruselas.
“Nosotros trabajamos para que nuestras fincas estén bajo sombra, que cuidemos el bosque. Lo único que nos falta es un documento que nos refleje y nos diga que nuestras fincas están bajo sombra”, sostuvo el presidente de Ihcafe, quien pidió consolidar la información técnica para asegurar la certificación europea.


