Tegucigalpa. Un nuevo informe elaborado por el Gobierno de Estados Unidos lanza una advertencia seria sobre el clima de negocios en Honduras: la corrupción, la inseguridad jurídica y la incertidumbre política están espantando la inversión extranjera y nacional, a pesar de que el país cuenta con ventajas competitivas que lo harían atractivo para los capitales.
De acuerdo con el documento, Honduras posee una posición estratégica cercana a los mercados de Estados Unidos, recursos naturales abundantes, fuerza laboral calificada y un marco legal abierto a la inversión extranjera.
Además, mantiene una relativa estabilidad macroeconómica, respaldada por la emisión exitosa de bonos soberanos y por los avances en los acuerdos con el Fondo Monetario Internacional (FMI).
No obstante, los inversionistas reportan serias dificultades para expandir operaciones. Entre los problemas más citados figuran la corrupción, la falta de claridad en la aplicación de impuestos, la inseguridad, la energía eléctrica cara e inestable, los bajos niveles educativos y la deficiente infraestructura.
El informe también señala que existe una postura ambivalente dentro del propio gobierno: mientras algunos funcionarios de la administración de la presidenta Xiomara Castro reconocen la importancia del sector privado, otros miembros del oficialista Partido Libertad y Refundación (Libre) expresan desconfianza hacia los empresarios, lo que genera un ambiente de incertidumbre.
A ello se suman decisiones gubernamentales que han generado dudas en la comunidad internacional de negocios, como la derogación de la Ley de Empleo por Hora en 2022, la aprobación de una nueva ley de energía con facultades de expropiación y la salida del país del Convenio Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (CIADI). Además, la declaratoria de inconstitucionalidad de las Zonas de Empleo y Desarrollo Económico (ZEDE) en 2024 elevó las alarmas sobre la seguridad jurídica en Honduras.
De cara a las elecciones generales de 2025, la incertidumbre política ha profundizado la cautela de los inversionistas, quienes prefieren esperar antes de abrir nuevos proyectos o expandir sus operaciones.
Tratados de Inversión y Fiscalidad
En 2001 entró en vigor un Tratado Bilateral de Inversión (TBI) entre Estados Unidos y Honduras. Previamente, el Tratado de Amistad, Comercio y Derechos Consulares, suscrito en 1928, ya contemplaba el principio de nación más favorecida para los inversionistas de ambos países. Con el tiempo, la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio entre Centroamérica, República Dominicana y Estados Unidos (CAFTA-DR) sustituyó la mayoría de estas disposiciones, modernizando el marco jurídico de las relaciones comerciales y de inversión.
Las cláusulas de protección y fomento a la inversión también forman parte de los acuerdos de libre comercio que Honduras mantiene con Estados Unidos, Canadá, Chile, Costa Rica, El Salvador, Guatemala, México, Nicaragua, Panamá, Perú, República Dominicana, Colombia, la República de Corea y la Unión Europea. Estos convenios reemplazaron en gran medida las disposiciones contenidas en los TBI que Honduras había firmado previamente con dichos países.
En la actualidad, Honduras y China negocian activamente un Tratado de Libre Comercio (TLC), como parte del acercamiento bilateral tras el establecimiento de relaciones diplomáticas.
El 7 de febrero de 2024, los dos gobiernos firmaron un acuerdo de cosecha temprana, considerado un paso previo hacia un tratado más amplio que podría abrir nuevas oportunidades comerciales e incentivar la llegada de capital asiático al país.
Adicionalmente, Honduras mantiene vigentes tratados bilaterales de inversión con Cuba, Ecuador, Francia, Alemania, España, Kuwait, Reino Unido, Países Bajos, la República de Corea y Suiza.



