Tegucigalpa. Honduras se encuentra en una situación delicada debido a su extrema dependencia de las remesas familiares, alerta el Consejo Hondureño de la Empresa Privada (Cohep).
Según el economista Obed García, el ingreso de divisas enviadas desde el extranjero sigue siendo el pilar fundamental para financiar las importaciones del país, cubriendo cerca del 80% de la necesidad financiera nacional.
“El flujo de remesas es vital para mantener la compra de productos esenciales como alimentos, medicamentos, combustibles y otros bienes de consumo general. Sin estas transferencias, sostener la economía sería prácticamente imposible”, explicó García.
El especialista estimó que Honduras recibirá más de 10.000 millones de dólares en remesas durante este año, un incremento aproximado del 25% con respecto a años anteriores. Sin embargo, advirtió que este comportamiento no es sostenible a largo plazo y podría verse afectado por cambios en la política migratoria de Estados Unidos y Canadá, ya que muchos migrantes envían dinero como medida preventiva ante el temor de ser deportados.
“El aumento de las remesas es positivo en el corto plazo, pues permite financiar importaciones vitales, pero es temporal y podría disminuir en los próximos años”, sostuvo García, quien proyecta que para 2026 el flujo de dinero enviado desde el extranjero podría empezar a reducirse debido a la estabilización de políticas migratorias y a una menor capacidad de los migrantes para enviar recursos.
El economista subrayó la urgencia de diversificar la economía hondureña y fortalecer la producción nacional, incentivando el consumo de productos locales como café, banano y maderas, para reducir la vulnerabilidad de un país altamente dependiente de factores externos.
Otro dato alarmante es que cerca del 40% de las familias hondureñas que reciben remesas dependen exclusivamente de este ingreso.
“Cuatro de cada diez hogares quedarían prácticamente desprotegidos si las remesas disminuyen, lo que podría incrementar la pobreza y limitar el acceso a bienes básicos”, advirtió García.
En comparación con países vecinos como Guatemala y El Salvador, Honduras todavía carece de una diversificación económica sólida y plataformas de comercio y telecomunicaciones robustas, lo que aumenta su exposición a cambios externos. La recomendación de Cohep es clara: fortalecer la economía interna, crear oportunidades de empleo local y reducir la dependencia de las remesas antes de que sea demasiado tarde.


