Tegucigalpa. El Congreso Nacional se prepara para una jornada determinante este lunes, cuando el pleno legislativo conocerá el proyecto del Presupuesto General de Ingresos y Egresos de la República 2026, en un proceso que llega tras meses de retraso y bajo fuerte presión de distintos sectores.
Previo a su presentación oficial, se tiene programada una reunión entre jefes de bancada y la comisión dictaminadora, donde se revisarán los últimos ajustes al documento antes de su discusión en el hemiciclo.
El presupuesto reformulado asciende a más de 444 mil millones de lempiras, según datos de la Secretaría de Finanzas, y será sometido a análisis por los diputados en una etapa clave para definir cómo se distribuirán los recursos del Estado.
El diputado Kilvett Bertrand adelantó que será durante la tarde cuando el proyecto sea expuesto ante el pleno, aunque reconoció que su aprobación no sería inmediata, sino que podría concretarse en el transcurso de la semana.
Este proceso ocurre en un contexto de alta expectativa social, especialmente en sectores como Salud, donde persisten protestas del gremio médico por falta de pagos y condiciones laborales, lo que ha incrementado la presión sobre el Legislativo.
El presupuesto, aprobado por el Ejecutivo el pasado 9 de abril tras más de dos meses de atraso, representa una reducción superior a los 25 mil millones de lempiras respecto a la propuesta inicial, lo que ha sido justificado por las autoridades como una medida de responsabilidad fiscal.
No obstante, analistas advierten que el retraso en su presentación y discusión ha generado incertidumbre en la planificación del Estado, afectando la ejecución de programas y proyectos en distintas instituciones.
Organismos como el Foro Social de la Deuda Externa y Desarrollo de Honduras (Fosdeh) recuerdan que el presupuesto no es un simple trámite, sino la principal herramienta para definir prioridades nacionales, por lo que su aprobación y correcta ejecución serán determinantes para responder a las necesidades de la población.
En cuanto a la distribución, el proyecto contempla ajustes en las asignaciones de los poderes del Estado, con incrementos en algunas instituciones y la continuidad de otros montos, mientras se busca equilibrar el gasto sin afectar el funcionamiento del aparato público.
Con este panorama, la sesión de hoy marca el inicio de una fase decisiva, en la que el Congreso no solo discutirá cifras, sino que definirá el rumbo económico y social del país para el próximo año fiscal.


