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Consumidor final pagará la cuenta: Mipymes advierten que el incremento a la energía se trasladará a productos y servicios

La industria advierte que el incremento del 10.49% en la tarifa es insostenible y disparará la inflación a partir de mayo 

Sn Pedro Sula. El panorama económico para el sector productivo de Honduras se torna sombrío. Tras el reciente anuncio de la Comisión Reguladora de Energía Eléctrica (CREE) sobre un incremento del 10.49% en la tarifa de energía, la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (Mipyme) ha alzado la voz de alerta.  

Efraín Rodríguez, representante del sector, advirtió de manera contundente que las empresas no tienen la capacidad financiera para absorber este nuevo costo operativo, lo que se traducirá inevitablemente en un aumento de precios para el consumidor final. 

El impacto no es menor. Según las proyecciones de la dirigencia de las Mipymes, el sector industrial de pequeña escala experimentará una elevación de sus costos de producción de entre un 3% y un 5%. Este incremento llega en un momento crítico, rompiendo una estabilidad tarifaria de varios años y sumándose a la presión inflacionaria provocada por el alza constante en los precios de los combustibles. 

«No tenemos la capacidad de absorber un costo adicional cuando aún luchamos por sostener nuestras empresas y los empleos que generamos. No hay otra opción más que transferirlo al consumidor», sentenció Rodríguez. 

Un cóctel económico explosivo 

La preocupación del sector no se limita únicamente al fluido eléctrico. El representante destacó que la falta de resolución sobre el salario mínimo tema que sigue estancado a pesar de haber iniciado el mes de abril, genera una incertidumbre peligrosa. Para las Mipymes, cualquier ajuste salarial que se apruebe en el futuro ya ha sido «devorado» por los incrementos en insumos y servicios básicos ocurridos en lo que va del año. 

Rodríguez calificó la situación como potencialmente «letal» si la tendencia alcista se prolonga. Advirtió que, para mediados de año, el país podría ser testigo del cierre masivo de unidades productivas, especialmente aquellas con alta demanda energética y dependencia del transporte. Aquellas que logren sobrevivir, se verán obligadas a reducir su planilla de empleados y recortar sus niveles de producción para evitar la quiebra técnica. 

Llamado al auxilio gubernamental 

Aunque el sector esperaba un ajuste moderado de entre el 1% y el 2%, el incremento actual ha superado todas las previsiones negativas. Ante este escenario, la dirigencia empresarial solicita con urgencia la implementación de políticas públicas que fortalezcan el acceso a financiamiento viable. El objetivo es salvaguardar al sector que genera la mayor cantidad de empleos en la nación, evitando que la factura eléctrica se convierta en el verdugo de la economía popular.