Esto es lo que se conoce hasta ahora del asesinato de la estadounidense Susan Joanne Johnston en Roatán y las investigaciones contra su abogado señalado.
Roatán, Islas de la Bahía. El asesinato de una ciudadana estadounidense de 73 años en esta isla ha destapado un caso que combina traición, ambición y frialdad. Las autoridades hondureñas señalan a un abogado como el principal responsable de un crimen que, según las investigaciones, tuvo como detonante una deuda de 16,000 dólares y un presunto interés por apropiarse de propiedades.
El detenido fue identificado como Carlos Mauricio Cálix Ponce, de 43 años, capturado en Tegucigalpa y posteriormente trasladado a la isla para enfrentar la justicia. Su imagen al momento de la detención, traje azul impecable, zapatillas limpias y el cabello perfectamente peinado, contrasta con la gravedad de los hechos que se le imputan.
La víctima, Susan Joanne Johnston, residía en el sector de Coco Road, en Roatán. De acuerdo con la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), el crimen ocurrió el pasado 27 de enero dentro de su vivienda, un lugar que debía ser seguro, pero que terminó convirtiéndose en la escena de un homicidio.
Según el expediente investigativo, el abogado no solo mantenía una relación profesional con la víctima, sino que también era su apoderado legal. Ese vínculo habría sido utilizado para acercarse con un objetivo claro: lograr que la mujer firmara documentos que le permitieran manejar sus bienes.
Las cámaras de seguridad fueron clave en la reconstrucción de los hechos. A eso de las 12:30 del mediodía, el sospechoso ingresó a la vivienda. Minutos después, en el segundo nivel, se produjo una discusión que rápidamente escaló a violencia.
Las autoridades sostienen que el ataque fue sorpresivo. El abogado habría golpeado a la mujer por la espalda en reiteradas ocasiones antes de estrangularla, provocándole la muerte por asfixia.
Tras cometer el crimen, el sospechoso intentó encubrir lo sucedido. Utilizó el ascensor de la vivienda para trasladar el cuerpo hasta el primer nivel, donde lo dejó en una bodega con la intención de simular un accidente.
El intento de ocultar la verdad incluyó la eliminación de varios videos de las cámaras de seguridad. Sin embargo, peritos forenses lograron recuperar el material, permitiendo reconstruir los últimos momentos de la víctima y fortalecer la línea de investigación.
Luego del crimen, el abogado abandonó la isla y tomó un vuelo hacia Tegucigalpa, intentando retomar su vida con normalidad.
El cuerpo de la mujer fue encontrado al día siguiente, confirmándose posteriormente que la causa de muerte fue estrangulamiento.
La captura se produjo tres meses después en el sector de Lomas de Toncontín. Aunque aún no ha sido confirmado oficialmente, han surgido versiones que lo vinculan familiarmente con una exfuncionaria de alto perfil en materia de lucha contra el narcotráfico.
Hoy, el caso ha generado indignación tanto a nivel nacional como internacional. La figura de un abogado, llamado a defender la ley, aparece ahora en el centro de un crimen que expone una presunta traición de confianza con consecuencias fatales.
El sospechoso ya fue trasladado a Roatán, donde deberá responder ante la justicia por un hecho que ha conmocionado a la isla y que pone en evidencia la vulnerabilidad incluso dentro de relaciones profesionales.


