El operativo en la aldea Plan del Chancho debilita el brazo armado de la organización liderada por Yonatan Estrada.
Sulaco, Yoro. En un golpe estratégico contra las estructuras del crimen organizado que operan en el norte de Honduras, las fuerzas de seguridad del Estado capturaron en las últimas horas a un peligroso miembro del denominado Cártel del Diablo. El detenido fue identificado como Carlos Daniel Palma Murillo, conocido en el mundo criminal bajo el alias de «Caloco».
La operación, producto de intensas labores de inteligencia y seguimiento, se ejecutó en la aldea Plan del Chancho, perteneciente a Sulaco. Según el informe oficial de la Policía Nacional, Murillo no solo fungía como presunto sicario, sino que se posicionaba como uno de los hombres de máxima confianza del cabecillo de la organización, lo que representa una sensible baja en la logística operativa del grupo.
Decomisos y cargos
Al momento de la detención, las autoridades incautaron pruebas que vinculan directamente al sospechoso con actividades ilícitas recurrentes en la zona:
- Un arma de fuego tipo rifle (sin marca ni serie visible).
- Once bolsas plásticas conteniendo supuesta marihuana, lista para su distribución.
Alias «Caloco» fue remitido a la Fiscalía correspondiente bajo los cargos de porte ilegal de arma de fuego y tráfico de drogas, sin perjuicio de otras líneas de investigación que lo vinculen con delitos de mayor impacto.
El rastro de sangre del Cártel del Diablo
Esta organización criminal ha sembrado el terror en el departamento de Yoro mediante métodos de extrema violencia. Investigaciones señalan que, aunque la figura mediática del grupo es Esteban Gumercindo Ferrera, alias «El Diablo», el verdadero cerebro estratégico es Yonatan Estrada, un individuo con nexos previos con el narcotráfico mexicano.
A esta estructura se le atribuyen hitos de violencia desmedida, como la masacre de cinco personas el pasado 13 de marzo de 2026 en la aldea El Espino, y el atroz feminicidio de Flor Marisela Matute, cuya ejecución fue grabada y difundida para intimidar a la población y a bandas rivales.


