Alejandro Kaffati señala que la falta de educación financiera y la debilidad institucional facilitan esquemas piramidales que podrían ocultar lavado de activos.
Tegucigalpa. El fantasma de las estafas piramidales vuelve a sacudir la economía de los hogares hondureños. Ante este escenario, el oficial de Política Económica del Cohep, Alejandro Kaffati, instó a la población a no dejarse seducir por ofertas engañosas.
Inicialmente, Kaffati lanzó una advertencia contundente ante el opaco manejo del caso Koriun, una estructura que ha dejado a numerosos ciudadanos en la incertidumbre financiera.
Kaffati pidió a la Comisión Nacional de Bancos y Seguros (CNBS) a presentar una rendición de cuentas exhaustiva sobre las diligencias realizadas por la administración anterior. Según el analista, existen «lagunas» críticas que impiden conocer el estatus real del caso y el destino del capital de las víctimas, quienes denuncian que aún no han recuperado sus fondos.
Investigación penal y el riesgo de lavado
La exigencia no se limita a la CNBS. El economista subrayó la necesidad de que el Ministerio Público intervenga con una visión más amplia. No se trata únicamente de perseguir el delito de estafa, sino de rastrear el origen de los fondos que circulan en estas plataformas.
«Debemos investigar de dónde provienen esos recursos; si son de inversionistas legítimos o si estas instancias están siendo utilizadas para el lavado de activos y otros delitos conexos», señaló Kaffati.
Un llamado a la conciencia y a la educación
El análisis concluye con una dura reflexión sobre la idiosincrasia del ahorro en el país. El experto lamentó que la necesidad de empleo y recursos económicos empuje a la población a caer en ofertas de «dinero fácil» que, invariablemente, conllevan consecuencias legales o financieras desastrosas.
En ese sentido, Kaffati hizo un exhorto al Congreso Nacional para que legisle en favor de la educación financiera obligatoria desde etapas tempranas, considerando que esta es la única barrera real contra los engaños de estructuras criminales que se aprovechan de la desesperación ciudadana.


