Euroconsumers y el colectivo de aficionados Football Supporters Europe (FSE) han denunciado a la FIFA ante la Comisión Europea por abuso de su posición de monopolio para imponer precios excesivos y condiciones y procesos de compra opacos e injustos para el Mundial 2026.
En un comunicado remitido a EFE, Euroconsumers aseguró que la FIFA ha utilizado su poder de monopolio para imponer condiciones que nunca serían aceptables en un mercado competitivo y denunció que ha identificado seis abusos: precios desorbitados, publicidad engañosa, precios variables, técnicas de presión y doble beneficio.
En concreto afirma que las entradas más baratas disponibles para la final parten de 4.185 dólares, siete veces el coste de la localidad más económica para la final del Mundial 2022 y que las más baratas para esta edición, anunciadas a 60 dólares, estaban prácticamente agotadas cuando se pusieron a la venta.
En su escrito también cuestiona que haya precios variables, sin límite y sin transparencia, ya que algunas entradas subieron un 25 % entre fases de venta, así como falta de transparencia, porque en el momento de la compra no se conoce la localización de los asientos, ni el mapa del estadio, y, a menudo, no hay derecho a reembolso o derecho limitado.


