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VIDEO| ¡Alerta! Emprendedor advierte sobre sofisticado modus operandi de red de secuestro en SPS

El creador de contenido de la página de TikTok Rústicos Muebles relató cómo fue contactado por supuestos clientes con números extranjeros, quienes utilizaron un elaborado método para atraerlo a zonas sospechosas en Honduras.

San Pedro Sula. Un emprendedor hondureño, conocido en redes sociales por su página de TikTok Rústicos Muebles, denunció haber estado a punto de caer en lo que considera una presunta red de secuestro que opera bajo engañosas solicitudes de trabajo.

Según su testimonio, todo comenzó con un aparente cliente que lo contactó desde un número extranjero para solicitar la cotización de una pérgola de gran tamaño.

Aunque inicialmente no sospechó, detectó una primera señal de alerta: la fotografía de perfil del contacto mostraba únicamente un vehículo, una característica que, según dijo, suele repetirse en este tipo de casos.

El supuesto cliente optó rápidamente por la opción más costosa del presupuesto y, sin mayor negociación, ofreció pagar la mitad del dinero de inmediato, lo que incrementó sus dudas.

Minutos después, un segundo contacto también con número extranjero y características similares, lo abordó con una solicitud casi idéntica, incluso ofreciendo adelantar el 60 % del pago sin haber definido detalles del trabajo.

El emprendedor explicó que ambas comunicaciones coincidían en elementos sospechosos: números internacionales, acentos extranjeros que identificó como posiblemente colombianos o venezolanos, y una insistencia inusual por concretar reuniones presenciales.

Comentó que después, recibió una ubicación en una residencial exclusiva de la «Ciudad Industrial». Al llegar, notó que no contaba con ningún código de acceso ni instrucciones formales, un procedimiento habitual en zonas de alta seguridad.

Tras esperar varios minutos sin lograr comunicación con el supuesto cliente, decidió retirarse.

Posteriormente, se dirigió a una segunda ubicación en un área más rural. A medida que avanzaba, percibió un entorno cada vez más aislado y sospechoso. Fue entonces cuando recibió una llamada de un supuesto “equipo de seguridad”, también desde un número extranjero, solicitándole datos personales y proponiendo enviar a alguien para recogerlo.

“¿Quién manda a traer a una visita con guardias extranjeros?”, cuestionó el emprendedor, señalando que este elemento terminó de confirmar sus sospechas.

Ante el riesgo, optó por acercarse a un predio policial cercano, donde expuso la situación a los agentes. Mientras conversaba con los oficiales, recibió múltiples llamadas insistentes de los supuestos contactos. Minutos después, todos los números lo bloquearon de manera simultánea.

El denunciante aseguró que este tipo de modalidad no es nueva y que incluso ya había experimentado un intento similar en años anteriores.

Según su relato, el patrón consiste en generar confianza mediante ubicaciones conocidas, para luego redirigir a la víctima a zonas remotas donde entran en escena falsos “equipos de seguridad”.

El emprendedor compartió su experiencia con fines preventivos, instando a otros trabajadores independientes a mantenerse alerta ante propuestas demasiado atractivas, contactos internacionales sospechosos y cambios repentinos en las condiciones de reunión.

Asimismo, reflexionó que la motivación económica pudo haber influido en su decisión de continuar con el proceso, pero destacó que identificar las señales a tiempo le permitió evitar una posible tragedia.

Finalmente, agradeció haber salido ileso y llamó a la población a extremar precauciones: “No se confíen. Hay señales que uno debe aprender a ver antes de que sea demasiado tarde”.

Antecedente que enciende las alarmas: rescates recientes evidencian patrón similar

Un caso ocurrido hace unos meses en el departamento de Cortés refuerza la gravedad de la denuncia realizada por el emprendedor de Rústicos Muebles y deja en evidencia un preocupante patrón criminal en Honduras.

En menos de 24 horas, agentes de la Unidad Nacional Antisecuestros (UNAS), adscrita a la Dirección Policial de Investigaciones (DPI), lograron rescatar a seis personas que habían sido víctimas de secuestro virtual en zonas montañosas de Villanueva y La Lima.

Las víctimas, con edades entre los 18 y 55 años, fueron engañadas de manera muy similar: recibieron ofertas laborales atractivas. Dos de ellas fueron citadas para brindar servicios en una supuesta “finca Sofía”, mientras que otras cuatro fueron contratadas para instalar cámaras de vigilancia en una propiedad en La Sabana.

En ambos escenarios, los afectados siguieron direcciones enviadas mediante aplicaciones como Google Maps, sin sospechar que estaban siendo conducidos hacia zonas aisladas.

Una vez en el lugar, la situación escaló rápidamente. Los delincuentes, haciéndose pasar por miembros de estructuras criminales internacionales, establecieron contacto mediante videollamadas y sometieron a las víctimas a una fuerte presión psicológica, haciéndoles creer que estaban rodeadas por hombres armados.

Bajo amenazas, les exigieron comunicarse con sus familiares para solicitar grandes sumas de dinero: hasta 200,000 y 300,000 lempiras, dependiendo del caso.

Coincidencias que preocupan

El modus operandi descrito por las autoridades presenta alarmantes similitudes con el relato del emprendedor:

Contacto inicial con ofertas laborales o servicios atractivos

Uso de ubicaciones remotas o poco accesibles

Direcciones enviadas por aplicaciones digitales

Participación de supuestos extranjeros o acentos no locales

Aparición de falsos equipos de “seguridad”

Presión para concretar encuentros presenciales en condiciones inusuales.

Estas coincidencias refuerzan la hipótesis de que estructuras criminales estarían utilizando métodos cada vez más sofisticados para captar víctimas, especialmente entre trabajadores independientes y emprendedores.