San Pedro Sula. El asesinato del abogado René Altamirano Interiano, ocurrido el pasado 6 de febrero en San Pedro Sula, comienza a revelar una estructura criminal cuidadosamente planificada. Nuevos elementos presentados por el Ministerio Público detallan que los responsables del ataque mantuvieron vigilancia sobre la víctima durante aproximadamente una hora con 15 minutos, esperando el momento exacto para ejecutar el crimen.
Las investigaciones, apoyadas en el análisis de cámaras de seguridad, han permitido reconstruir el recorrido de los implicados desde El Progreso hasta el barrio Medina, donde el profesional del derecho tenía su bufete. Este seguimiento evidencia un nivel de organización que refuerza la hipótesis de una acción premeditada.
Según la línea de tiempo elaborada por las autoridades, los sospechosos llegaron al lugar a bordo de motocicletas. Uno de ellos se posicionó frente al despacho del abogado, mientras su cómplice permaneció en una pulpería cercana. Ambos aguardaron durante más de una hora la llegada de Altamirano, en una clara señal de que el ataque no fue improvisado.
El momento clave se produjo cuando el abogado llegó a la zona, pero no ingresó inmediatamente a su oficina, sino que se detuvo en un negocio cercano. Fue entonces cuando uno de los individuos alertó al otro, quien se movilizó rápidamente para perpetrar el ataque. Tras cometer el crimen, ambos huyeron utilizando la misma ruta por la que habían llegado, lo que sugiere que tenían planificada incluso la vía de escape.
En el marco de las diligencias, las autoridades han recopilado pruebas contundentes, entre ellas grabaciones de video, testimonios protegidos y objetos decomisados durante los operativos. Como resultado, fue capturado Franklin Eduardo Ramírez Majano, señalado como uno de los autores materiales del hecho, junto a un menor de edad presuntamente vinculado.
Durante la detención, se incautaron motocicletas y prendas de vestir que habrían sido utilizadas el día del crimen. Este jueves, un Juzgado Penal con Competencia Nacional dictó la medida cautelar de detención judicial contra Ramírez Majano, quien fue remitido al Centro Penitenciario Nacional de Támara, donde permanecerá bajo custodia por los delitos de asociación para delinquir y asesinato.
Las autoridades mantienen abiertas varias líneas de investigación. Una de ellas apunta a conflictos derivados del ejercicio profesional del abogado, mientras que otra hipótesis sugiere un desacuerdo por servicios legales en el que habría mediado una suma considerable de dinero. Asimismo, no se descarta la participación de estructuras criminales organizadas, lo que amplía el alcance de las pesquisas hacia posibles autores intelectuales.
El caso continúa en proceso y el Ministerio Público asegura que las diligencias siguen en marcha para esclarecer completamente el crimen.


