Tegucigalpa. La situación económica de los hondureños se torna cada vez más crítica, con un golpe directo al bolsillo, ya que los precios de los productos de la canasta básica continúan su escalada, afectando el presupuesto familiar. De acuerdo con Adalid Irías, defensor de los derechos de los consumidores, los aumentos impactan tanto la canasta básica esencial como otros productos del hogar, y con los incrementos registrados desde enero, la canasta básica ya supera los 16, 200.00 lempiras.
En declaraciones a HRN, Irías detalló que “entre todos los productos que en el hogar consumimos, yo creo que ya llevamos unos 20, 30 productos que se han ido al alza”, destacando especialmente los lácteos, que han registrado incrementos que van del 8 al 16 %.
En este sentido resaltó el caso del queso semiseco, que subió de 74 lempiras en diciembre a 88 lempiras, un aumento de 14 lempiras en pocas semanas.
Otros productos básicos también muestran incrementos significativos. Según Irías, una bolsa de café se compra actualmente entre 120 y 130 lempiras, mientras que la medida de frijol se encuentra en 110 lempiras, y la libra de arroz oscila entre 14 y 15 lempiras, frente a los 12 o 13 lempiras que costaba anteriormente.
El defensor de los consumidores explicó que estos aumentos son el resultado de factores externos y complejos, como el conflicto entre Irán, Estados Unidos e Israel, los bloqueos en el transporte de insumos, y el aumento del precio del barril de crudo.
“Si no logran liberar el bloqueo, la situación de la cadena del suministro, la inflación importada, todos los insumos, lamentablemente van a seguir impactando en el tema de canasta básica”, advirtió.
Irías enfatizó que los aumentos no dependen exclusivamente de decisiones locales o políticas de algún gobierno, sino de condiciones internacionales que afectan la economía hondureña. Aun así, alertó sobre el efecto directo que estos incrementos tienen en el bolsillo de las familias, señalando que la capacidad de compra del ciudadano promedio se ve cada vez más limitada.
El defensor de los derechos de los consumidores subrayó que, si la tendencia alcista continúa, los hogares hondureños enfrentarán mayores dificultades para cubrir sus necesidades básicas, y que este escenario representa un reto constante para la población y para quienes monitorean la economía familiar.


