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Ana Paola Hall y Flores Urrutia ante Misión de la UE: “No hubo fraude, pero sí persecución política”

Tegucigalpa. En un conversatorio promovido por la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea (MOE-UE), Ana Paola Hall, presidenta del Consejo Nacional Electoral (CNE), ofreció un relato contundente sobre los hechos que marcaron las elecciones generales de noviembre de 2025, enfatizando que no hubo fraude y que las irregularidades registradas estuvieron vinculadas a la polarización política y la instrumentalización de instituciones del Estado.

Hall destacó el papel crítico de la Misión de Observación de la UE, la cual evaluó con criterios técnicos y objetivos el proceso electoral, emitiendo recomendaciones destinadas a fortalecer el sistema democrático.

“Hoy hago referencia a elementos de contexto esenciales: No hubo fraude. El informe señala un clima de alta polarización y tensión política que afectó el adecuado funcionamiento de instituciones como el CNE y el Tribunal de Justicia Electoral”, declaró.

La presidenta del CNE denunció que órdenes de aprehensión en su contra y contra otras consejeras no solo buscaban maltratarlas, sino también poner en peligro la conclusión del proceso electoral, obligándolas a resguardarse para cumplir con sus funciones y garantizar la declaratoria de resultados.

Asimismo, señaló la injerencia de la ex jefatura del Estado Mayor Conjunto, que pretendía acceder a actas de resultados presidenciales y desafiaba la autoridad del CNE, y la actuación ilegal de miembros del Poder Legislativo al emitir órdenes de reconteos fuera de la ley.

Hall no dudó en señalar a los responsables: “Si queremos que la historia no se repita, no podemos desconocer que miembros de un partido político y de un sector recién llegado a otro partido secuestraron los escrutinios especiales y el proceso. Todos saben de quiénes se trata”.

La presidenta del CNE también denunció amenazas y actos de intimidación dirigidos específicamente contra las consejeras, generando un clima de inseguridad e incertidumbre.

Sin embargo, resaltó la fortaleza del equipo electoral: “Los enemigos de la democracia se encontraron con el muro alto e irrompible que ha sido el CNE: mujeres y hombres valientes que defendieron las elecciones, pese a persecuciones e intimidaciones. A cada uno de ellos, incluyendo a quienes injustamente perdieron su libertad en las Primarias”.

Hall subrayó además el peligro de la desinformación y la polarización, que han afectado la percepción pública y han intentado minar la legitimidad de los resultados: “Todos los actores que susurran acuerdos bajo la mesa y vociferan fraude en público tendrán que rendir cuentas de sus acciones”.

Finalmente, Hall dejó claro el compromiso del CNE con la democracia y la institucionalidad:
Acogerán las recomendaciones de la MOE-UE como hoja de ruta para fortalecer los procesos.
Promoverán la unidad, la escucha activa y el compromiso colectivo para superar la polarización.
Defenderán la verdad histórica y la justicia sobre la impunidad electoral.
Por su parte, Mario Urrutias, presidente del Tribunal de Justicia Electoral, corroboró la gravedad de los hechos, destacando la persecución política contra el TJE y las consejeras del CNE por parte de sectores vinculados al Partido Libertad y Refundación (Libre).

Resaltó la importancia del informe de la UE, que documenta con precisión los obstáculos enfrentados durante el proceso electoral.

Urrutias subrayó la necesidad de reformas profundas y educación electoral en universidades para fortalecer la institucionalidad y evitar que la polarización y la desinformación vuelvan a socavar los procesos democráticos.

El conversatorio concluyó con un mensaje firme: la democracia en Honduras se defiende desde la valentía, la transparencia y la verdad, y las instituciones electorales están decididas a garantizar que los hechos y los resultados sean respetados, pese a la presión política o las amenazas externas.