Redacción deportes, 30 dic (EFE).- Sin excusas y sin la justificación que suponen las numerosas bajas pueden servir de argumento a la mala imagen, de nuevo, del Manchester United, sonrojado en Old Trafford por el colista, desahuciado, el Wolverhampton, que logró un punto (1-1), pero fue merecedor a llevarse los tres.
Volvió a las andadas el cuadro red que dio sensación de tomar aire en la pasada fecha, cuando se reencontró con el triunfo y venció al Newcastle para acercarse a los puestos europeos de la Premier. La última jornada de la primera vuelta supuso un fin de año que resumió lo que ha sido el 2025 para el conjunto de Rubén Amorim: decepcionante.
Otra vez se mostró incapaz. Pero ahora ante un rival menor, hundido, el peor de la Premier que llegó a Manchester sin triunfo alguno, con solo dos puntos, de dos empate en dieciocho partidos. Con la permanencia a años luz y resignado al descenso.
Arsenal golea a un Dibu errático
Rebajado en el primer tiempo, entre la reflexión en el descanso, la segunda parte desató a un Arsenal impresionante, que devoró al Aston Villa con una autoridad inusitada y cuatro goles del minuto 47 al 78 de Gabriel Magalhaes, Martin Zubimendi, Leandro Trossard y Gabriel Jesús para una exhibición de líder (4-1).
Es el favorito al título. No hay dudas ya jugados 19 encuentros en esta temporada. Ni siquiera la persecución a toda velocidad del Manchester City ni las trece victorias en las últimas catorce jornadas con las que se presentó el Aston Villa en el estadio Emirates intimidan a un equipo que ya pasó su bache y cuyo aspecto de campeón toma forma.
Son seis puntos sobre el Aston Villa, cuyo batacazo fue tan considerable como la satisfacción del Arsenal. Competitivo en el primer tiempo, incluso mejor por momentos, en la segunda se cayó con estrépito desde el error del argentino ‘Dibu’ Martínez que originó el 1-0 en un saque de esquina hasta la goleada sin contemplaciones que recibió.


