Tegucigalpa. El clima de polarización y fraccionamiento político que vive el país, agudizado en este año electoral, se ha convertido en un freno para la captación de inversión extranjera directa (IED), advierten expertos en economía.
La percepción de inestabilidad y la falta de consensos en temas clave estarían disuadiendo a capitales internacionales, esenciales para el desarrollo económico nacional.
La economista Nancy Ochoa explicó que, si bien los datos del Banco Central reflejan un ligero crecimiento interanual, un análisis detallado entre el primer y segundo trimestre de 2025 revela una caída preocupante del 25%.
“La falta de cumplimiento de marcos jurídicos y todos los conflictos generan alertas negativas y, en alguna medida, frena la inversión”, definió la especialista.
Ochoa detalló que los factores que influyen son, en primera instancia, la percepción que se transmite a nivel político y cómo esta se traslada al ámbito económico.
Este entorno no solo frena la llegada de «capital fresco», vital para nuevos proyectos, sino que también afecta la generación de empleo, las contribuciones tributarias y las inyecciones de capital a la economía.
Además, la economista expuso un problema estructural: la reinversión de capital existente se concentra en sectores específicos, como la intermediación financiera y la manufactura, sin diversificarse hacia nuevas áreas.
“Este es uno de los principales desafíos que enfrenta el actual gobierno y que lo hará el siguiente”, afirmó Ochoa, haciendo un llamado a la reflexión de la clase política, cuyas disputas tienen un costo económico tangible para el país.


