A Inter Miami no le alcanzó con un golazo de Lionel Messi a un minuto del final y cayó por 2-1 en su visita a Nashville. Así, la serie de octavos de final de la MLS está igualada 1-1, ya que los de la Florida habían vencido en el primer encuentro por 3-1. El próximo sábado, en el Chase Stadium de Fort Lauderdale, se disputará el tercer choque, que definirá al clasificado a cuartos de final.
Nashville sabía desde el comienzo del partido que no tenía margen de error. Una derrota equivalía a quedarse afuera de la lucha por la MLS Cup. Debía aprovechar la oportunidad para imponerse y llevar la serie al tercer encuentro. Por eso, arrancó decidido a llevarse por delante a su rival, mucho más laxo en la marca.
A los ocho minutos de juego se abrió el marcador. La defensa de Inter, en línea, padeció un pase filtrado espectacular de Mukhtar para Surridge. El 9 tocó la pelota, gambeteó a Ríos Novo y se fue al césped. El árbitro, Allen Chapman, compró la caída y cobró el penal. Desde el VAR levantaron el pulgar y confirmaron la decisión. La repetición muestra cómo Ríos Novo se mantiene parado sin intención de tocar al rival. Hay un contacto, es cierto, pero es totalmente casual. A Surridge no le importó y anotó el 1-0 bajo la lluvia.
Messi estuvo incómodo en el primer cuarto de hora del partido. Es más, luego de desperdiciar una chance inmejorable tras sacarse de encima a un rival, a la Pulga le hicieron sentir el rigor físico. El árbitro no dio la falta. Y el rosarino se levantó y le mostró al réferi su tobillo izquierdo. “Mirá, mirá”, pareció decirle. Dos minutos después, Nashville casi llega al 2-0. Aprovechando la cancha húmeda, Muyl probó entre las piernas de Maximiliano Falcón, la pelota se desvió y rozó el travesaño.
Más tarde, Rodrigo De Paul inventó un caño y una gambeta para dejar a Luis Suárez mano a mano con el arquero de Nashville. El Pistolero lo gambeteó, se abrió hacia su izquierda y definió de zurda. El balón dio en el poste e Inter Miami siguió por debajo en el marcador.
A los 33, Inter Miami creó la mejor jugada del primer tiempo. Tuvo participación clave de Lionel Messi, que habilitó a Jordi Alba por la banda izquierda. El zurdo español levantó la cabeza, ubicó a Tadeo Allende en el centro del área y le tiró el centro rasante. El ex Godoy Cruz y Celta de Vigo, sin embargo, no llegó a impactar la pelota. Pidió penal, pero el árbitro Champan no lo dio. Las imágenes mostraron que hubo contacto. El VAR tampoco llamó para revisar la jugada.
A poco de terminar la primera parte, Inter Miami pudo sufrir el segundo gol en contra. Luis Suárez perdió la pelota, remató Mukhtar y forzó una gran atajada de Ríos Novo. Pero el arquero no pudo evitar el 0-2 en un córner: Mukhtar apuntó al corazón del área, Walker Zimmerman peinó y por el segundo palo apareció el lateral izquierdo Josh Bauer para definir desde el suelo y poner más luz en el marcador. Nashville se fue a las duchas con dos goles de ventaja, un resultado que llevaba la definición de la serie a un tercer partido.
En el segundo tiempo, Inter Miami salió con otra energía. Decidido a descontar cuanto antes, se adelantó en el campo y comenzó a juntar pases y llegar con peligro al área de Nashville. El arquero local debió emplearse a fondo para evitar el gol de Luis Suárez. El Pistolero uruguayo, más activo que en la primera parte, empezó a recibir habilitaciones de sus compañeros y a generar peligro.
El mismo peligro que llevaba el equipo local cada vez que contragolpeaba. Surridge, primero, y Corcoran, más tarde, dispusieron de dos oportunidades para ampliar la diferencia, pero fallaron en los últimos metros de la cancha. El encuentro se hizo de ida y vuelta. El australiano Patrick Yazbek armó una jugada maradoniana y a punto estuvo de conseguir el 3-0 a 15 minutos del final. Lo evitó Ríos Novo, con todo Inter Miami jugado en ataque.
A cinco minutos del final, Messi tuvo la jugada más clara del partido. Fue tras un buen pase del venezolano Telasco Segovia. La Pulga le puso el pie izquierdo a la pelota, y su remate le salió al cuerpo del arquero Willis. No parecía ser la noche del rosarino; la noche de Inter Miami. Sin embargo, fue el propio capitán argentino el encargado de sembrar algo de incertidumbre en la noche de Nashville. A un minuto del final, la Pulga recibió en la “zona Messi”, calibró la mira y… sacó un remate que terminó en la red. Inter tenía algo de tiempo para buscar la igualdad e intentar cerrar la serie por la vía rápida.
Ese golazo, sin embargo, no alcanzó para que Inter Miami se llevara algo de su visita a Nashville y sentenciara la serie. Ese trabajo quedará para el duelo en el Chase Stadium, de Fort Lauderdale, sede del tercer encuentro. Ante su público, el equipo de camiseta rosa no podrá darse el lujo de repetir la historia de la temporada pasada, cuando quedó eliminado ante Atlanta United. Le bastará con tener la iniciativa y superar en intensidad a su rival. Este sábado, el más intenso fue Nashville. Y por eso ganó.


