París (EFE).- El francés Ousmane Dembelé, delantero del París Saint Germain, fue galardonado este lunes con el Balón de Oro 2025 que concede la publicación gala France Football y la UEFA en un acto celebrado en el teatro Chatelet de París, al superar en la elección a Lamine Yamal y Vitinha.
Dembelé precedió en la clasificación del premio al internacional español Lamine Yamal, delantero del Barcelona, y a su compañero de equipo Vitinha. Completaron el ‘top 5’ egipcio Mohamed Salah (Liverpool) y el también azulgrana Raphinha.
El galo, de 28 años, brilló con luz propia y fue determinante en la gran temporada pasada cuajada por el París Saint Germain, al contribuir decisivamente a ganar la Ligue 1, la Copa francesa, la Liga de Campeones y la Supercopa de Europa.
El futbolista de Vernon, exjugador del Barcelona, releva en el palmarés del galardón al español Rodri Hernández, centrocampista del Manchester City, y es el primer francés que lo gana desde que recayó en Karim Benzema, entonces delantero del Real Madrid y actualmente en el Al Ittihad saudí.
El atacante del PSG es el sexto jugador de su país en ganar el Balón de Oro, tras Raymond Kopa (1958), Michel Platini (1983, 1984 y 1985), Jean-Pierre Papin (1991), Zinedine Zidane (1998) y Karim Benzema (2022).
Dembélé se impuso a Lamine Yamal (Barcelona), que por segundo año consecutivo se llevó el Raymond Kopa, creado para el mejor jugador sub 21. A los 28 años, el delantero formado en Rennes y captado por Borussia Dortmund cuando tenía 19, convenció a la mayoría del jurado -100 periodistas, uno por cada país de los 100 primeros del ranking FIFA- con sus 35 goles y 16 asistencias en 53 encuentros para obtener cuatro títulos en la temporada pasada.
Siendo un muy buen delantero -integró el plantel de Francia campeón del mundo en 2018 y pasó inadvertido en la final de 2022 frente a la Argentina-, la carrera de Dembélé no parecía tener rumbo hacia un Balón de Oro. De hecho, nunca había quedado entre los 30 futbolistas finalistas. Y en su primera nominación se abrió paso hasta la cima.
En Francia hubo una oleada para promover la candidatura de Dembélé al Balón de Oro. Desde el cántico “Dembélé, Ballon D’or” en el estadio Philippe Chatrier de Roland Garros, al que visitó con la copa de la Champions League, hasta el reconocimiento público de sus dos entrenadores, Luis Enrique y Didier Deschamps, de que era el indiscutido merecedor del premio. Bajo ese ambiente, se constituyó en el primer francés en ganar el Balón de Oro en un equipo de su país, desde que Jean Pierre Papin lo consiguiera en 1991 con Olympique de Marsella. Y en el sexto francés en general de una lista que integran Raymond Kopa, Michel Platini (tres), Zinedine Zidane y Karim Benzema.
De sus condiciones y capacidades para gambetear en velocidad y abrir defensas nunca hubo dudas. Ya lo dijo hace muchos años Johan Cruyff: “No hay sistema táctico que aguante una gambeta”. Los interrogantes que despertaba estaban relacionados con su maduración profesional tardía y la discontinuidad a causa de las lesiones. Daba la sensación de potencial desaprovechado, de que desperdiciaba oportunidades para ser mejor de lo que insinuaba.


