Redacción. Luego de que Ana Paola Hall manifestara que las sesiones con solo dos consejeros eran ilegales y pusiera a disposición su cargo en el Consejo Nacional Electoral (CNE), la clase política hondureña explotó con declaraciones duras, acusaciones cruzadas y temores de una captura total del ente electoral.
Uno de los primeros en reaccionar fue el diputado liberal Jorge Cálix, quien desde su cuenta de X no se guardó nada. Crítico y directo, escribió:
“Querida Ana Paola Hall, si lo reposteó Mel, por ahí no es. Si sus posturas coinciden con las de Mel, por ahí no es.”
Cálix fue más allá y denunció presiones contra Hall:
“Sé que la presionaron con artimañas y amenazas toda la noche para que renunciara, y que posiblemente ahorita está redactando su renuncia, pero todavía está a tiempo de ratificar. Sepa que ellos hagan lo que hagan, se van. Rectifique por Honduras.”
A esa crítica se sumó la diputada nacionalista María Antonieta Mejía, quien fue tajante:
“No solo dejó sola a su compañera, le dio la espalda al país y le asestó un golpe directo a la democracia.”
Mejía cuestionó si Hall también saldrá corriendo cuando le toque presidir el CNE en septiembre, y advirtió:
“Quien calla, huye y se arrodilla, termina siendo cómplice del fraude.”
Desde el oficialismo, Fausto Cálix, director de Aduanas, reaccionó celebrando la ruptura dentro del ente electoral. En sus redes sociales escribió:
“Se derrumbó el fraude del Partido Nacional. Ana Paola Hall rechazó la integración del Pleno únicamente con dos consejeros, dejando sola a Cossette en su intento de imponer un TREP ilegal.”
Mientras tanto, el secretario de Infraestructura y Transporte, Octavio Pineda, optó por un mensaje en clave. Publicó en X una imagen de un sombrero y un peón de ajedrez, sin ninguna descripción, minutos después del anuncio de Hall. El gesto fue interpretado como una señal política de movimiento estratégico dentro del poder.
El diputado del Partido Salvador de Honduras, Carlos Umaña, adoptó una postura más reflexiva, reconociendo la gravedad del momento:
“Como ha venido sosteniendo, estamos ante una real crisis. Respeto todas las opiniones y ahora es cuando para hacer verdaderos consensos políticos.”
En contraste, el expresidente del Colegio de Periodistas, Dagoberto Rodríguez, cargó con fuerza contra Hall:
“Con esa posición legal y su decisión de poner a disposición su cargo, la consejera Ana Paola Hall se alineó prácticamente con Libre y confirmó los temores sobre su carácter dubitativo y altamente apegado a intereses ajenos al interés nacional. ¡Qué lástima! La historia la juzgará.”
Asimismo, el jefe de bancada nacionalista, Tomás Zambrano, habló a su salida de una reunión con los jefes de bancada y el presidente del Congreso, Luis Redondo. Lanzó una serie de advertencias.
Zambrano explicó que ya pidió que se convoque a sesión cuanto antes para aceptar la renuncia y elegir al sustituto liberal:
“Aquí puede haber una trampa. Libre puede venir y dormir el sueño de los justos.”
Zambrano alertó que si no se nombra al reemplazo de Hall, el Consejo comenzará a sesionar únicamente con dos consejeros de Libre y uno del Partido Nacional, dejando fuera al Partido Liberal:
El diputado recordó que el 29 de julio vence el plazo para adjudicar el TREP y que, según él, Libre quiere una elección “al estilo Venezuela, Cuba y Nicaragua, donde no se cuenten los votos y se declaren ganadores.”
Y lanzó una de su frase explosiva:
“Asústense con este tipo de negociaciones. A menos que lo desmientan, esto parece un arreglo entre algunos liberales y Libre para que sea Marlon Ochoa quien conduzca las elecciones generales.”
Lo que inició como una postura legal de Ana Paola Hall contra el 2 a 0, terminó en su renuncia y en una ola de reacciones políticas que han revelado temores de fraude, acusaciones de pactos bajo la mesa y advertencias de una posible toma del CNE por parte del oficialismo.
Con la fecha límite del TREP cada vez más cerca y sin claridad, el escenario electoral de Honduras se vuelve cada vez más incierto


