Tegucigalpa. La trata de personas y las violaciones continúan siendo una problemática urgente en Honduras. En lo que va de 2024, se han registrado 49 víctimas, según datos de la Comisión Interinstitucional contra la Explotación Sexual Comercial y Trata de Personas (CICESCT).
El departamento de Cortés concentra el 36 % de los casos, lo que lo posiciona como la región con mayor incidencia de este delito.
En declaraciones a Radio HRN, Sua Martínez, secretaria de la CICESCT, informó que las cifras incluyen 36 niñas, 9 mujeres, 2 niños y 2 hombres, afectados por modalidades de trata como explotación sexual, trabajo forzado, abuso infantil, adopción irregular y reclutamiento para actividades ilícitas.
“Hasta ahora, contabilizamos 49 víctimas, pero seguimos trabajando en rescates y denuncias para garantizar justicia”, señaló Martínez.
Lucha contra la trata
Las instituciones hondureñas han intensificado esfuerzos con la participación del Ministerio Público y la Agencia Técnica de Investigación Criminal (ATIC) para desarticular redes de trata. Además, se ha implementado el Observatorio Nacional contra la Trata y el «Código 145», herramientas diseñadas para fomentar las denuncias y optimizar las investigaciones.
En términos de prevención, más de 11,500 personas, incluidos niños, adolescentes, mujeres y personas con discapacidad, han sido capacitadas en todo el país, fortaleciendo la sensibilización en sectores vulnerables.
Durante 2024, cerca de 7,800 servicios integrales se brindaron a 220 víctimas, abarcando atención médica, psicológica, social y legal. Además, la apertura de seis oficinas regionales en puntos críticos como San Pedro Sula y Tocoa refuerza el compromiso de enfrentar esta problemática.
Comparativa con el año anterior
Aunque los casos de 2024 reflejan una reducción respecto a las 105 víctimas registradas en 2023, las mujeres y niñas siguen siendo las más afectadas, lo que exige redoblar esfuerzos para su protección.
Los datos muestran que Cortés lidera con el 36 % de los casos, seguido por Francisco Morazán (31 %), Valle (7 %), El Paraíso (2 %), Olancho (2 %) y Lempira (2 %). Estas cifras refuerzan la necesidad de intervenciones focalizadas en las zonas más afectadas.
Martínez concluyó: “Nuestros niños son el futuro de Honduras. Seguiremos trabajando incansablemente para garantizar su bienestar y proteger sus derechos”.


