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«No hay escasez de dólares; sino una pésima política del BC»: Analista

Tegucigalpa.- En medio de la creciente preocupación por la situación económica en Honduras, el analista económico Roberto Lagos ha destacado la existencia de una problemática en la política adoptada por el Banco Central del país, en lugar de una verdadera escasez de dólares. Según Lagos, la actual crisis económica no es resultado de la falta de divisas, sino de una gestión deficiente por parte de la entidad financiera.

A través de su cuenta oficial de Twitter, el analista expresó su preocupación, señalando que «En Honduras no hay escasez de dólares; lo que existe es una pésima política por parte del Banco Central que genera incertidumbre en la ciudadanía». Lagos argumenta que la aplicación de políticas similares a las de la década de 1990 sin considerar las particularidades del país, que tiene un marcado sesgo importador, está generando costos de transacción significativos y afectando negativamente la economía.

En sus publicaciones, Lagos lamenta las acusaciones vertidas por algunos sectores, especialmente los defensores de la subasta de divisas desde el Congreso, quienes atribuyen la especulación y la crisis a analistas y empresarios. El economista enfatiza que «NO HAY ESCASEZ DE DÓLARES EN HONDURAS» y responsabiliza al Banco Central por la falta de creatividad en la implementación de medidas más efectivas, sugiriendo la posibilidad de una subasta estratificada.

Sin embargo, las opiniones difieren entre los actores políticos. El diputado de LIBRE, Hugo Noé, justificó la situación argumentando que el problema radica en un retraso en el sistema de asignación de dólares en el país, en lugar de una escasez real de divisas. Noé asegura que aunque existe una lentitud en la asignación diaria, esto no implica que no se alcance la cantidad deseada de dólares, defendiendo la efectividad del sistema actual.

La disputa entre expertos y políticos agrega más incertidumbre a la situación económica de Honduras, mientras la ciudadanía y el sector empresarial enfrentan las consecuencias de una crisis que algunos atribuyen a políticas desactualizadas y otros a problemas en la asignación interna de divisas.