Tegucigalpa. Honduras registró la importación de 2 millones 184 mil 300 barriles de combustibles en enero de 2026, lo que representa un aumento interanual de 10.5 % en comparación con el mismo período del año anterior, según datos del Banco Central de Honduras (BCH).
El incremento estuvo impulsado principalmente por mayores compras de diésel, que creció 15.4 %, seguido por la gasolina superior (10.6 %), el queroseno (153.5 %), el búnker (13.1 %) y la gasolina regular (0.6 %). Este comportamiento responde, en gran medida, al dinamismo del parque vehicular y a la demanda de combustibles para la generación de energía eléctrica. En contraste, las importaciones de Gas Licuado de Petróleo (GLP) reflejaron una caída de 2.2 %.
En cuanto al uso energético, el consumo de diésel y búnker para generación eléctrica alcanzó 508.8 mil barriles, de los cuales el 96.1 % correspondió a búnker y el 3.9 % a diésel, registrando un incremento interanual de 62.7 % frente a enero de 2025.
Pese al aumento en el volumen importado, la factura petrolera del país fue menor. La economía hondureña destinó 165.8 millones de dólares, es decir, 5 millones menos que en enero de 2025, cuando el gasto ascendió a 170.9 millones de dólares.
El BCH también señala que los precios de los combustibles están condicionados por factores externos, especialmente tensiones geopolíticas que históricamente elevan las cotizaciones, como ocurrió con el conflicto entre Rusia y Ucrania en 2022. No obstante, durante el período analizado, el precio promedio del barril se situó en 75.94 dólares, por debajo de los 86.43 dólares registrados un año antes.
En la estructura del mercado, las empresas distribuidoras concentraron el 78 % del total importado, seguidas por las compañías comercializadoras de GLP con 12.6 % y las generadoras térmicas con 9.4 %. En términos logísticos, el 95.2 % del combustible ingresó por vía marítima y el 4.8 % por vía terrestre.


