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VIDEO| Infantes al volante y adultos brillando por su ausencia en SPS: ¿Quién cuida a los niños en Honduras?

Video Infantes Al Volante Y Adultos Brillando Por Su Ausencia En Sps Quien Cuida A Los Ninos En Honduras

Menores de edad fueron vistos operando el vehículo en el bulevar del sur, exponiéndose a peligros mortales. La escena genera preocupación por la falta de responsabilidad de los adultos.

San Pedro Sula. A simple vista, podría parecer una escena pintoresca o incluso graciosa: un par de niños maniobrando una mototaxi como si fueran adultos. Pero basta un segundo de reflexión para entender que lo que muestra este video, grabado en el bulevar del sur de San Pedro Sula, no es ninguna broma, sino el reflejo doloroso de una niñez desprotegida, de una sociedad que le ha fallado a sus hijos.

En el video exclusivo de Noticias 24/7 HN, se observa a dos menores, de entre 10 y 11 años, llegar en la mototaxi a una gasolinera. Sin compañía de ningún adulto, los niños realizan todo el proceso de cargar combustible con la naturalidad de quienes lo hacen a diario. Uno de ellos baja del asiento del conductor, paga por la gasolina, y mientras espera, juega con el volante. Luego se sube de nuevo, arranca el vehículo y continúa su camino, en una de las vías más transitadas y peligrosas de la ciudad.

La escena, que en un primer vistazo podría parecer tierna, es en realidad una radiografía cruda de la negligencia. Aquí no hay espacio para la risa o la ternura; hay una profunda preocupación por la irresponsabilidad de los adultos que deberían estar cuidando y orientando a estos menores.

Lejos de causar gracia, el episodio genera un llamado urgente a la conciencia colectiva. Porque mientras la ciudad avanza a ritmo acelerado, hay vidas infantiles circulando sin freno ni protección, mientras los adultos miran hacia otro lado.

Una responsabilidad abandonada

La primera línea de falla está en el hogar. La ausencia de los padres o tutores en este hecho no solo evidencia una falta de vigilancia, sino un acto claro de negligencia. Permitir, o peor aún, ignorar, que un menor conduzca un vehículo en vía pública, es exponerlo a peligros mortales. No es una simple falta; es una renuncia a la función más básica de la crianza: proteger.

Pero el problema no termina en casa. ¿Quién es el dueño de la mototaxi? ¿Quién le entregó ese vehículo a un niño? ¿Quién está permitiendo, desde el anonimato o la conveniencia, que menores asuman responsabilidades que ni siquiera comprenden? Si el vehículo fue alquilado o cedido con conocimiento de causa, esa persona no solo incurre en una falta legal, sino en una grave falta ética.

Una sociedad que falla en cadena

En Honduras, según el Código de la Niñez y Adolescencia, todo menor tiene derecho a vivir en condiciones de dignidad, seguridad y protección. Pero este caso, y muchos otros que quedan fuera de las cámaras, evidencia que ese derecho es constantemente vulnerado. Lo grave no es solo que un niño conduzca una mototaxi, sino que nadie lo detiene. Nadie actúa. La indiferencia se vuelve complicidad.

La Policía Nacional, la Dirección Nacional de Vialidad y Transporte (DNVT), los entes locales y la ciudadanía en general tienen la obligación de actuar. No se trata de castigar al niño, sino de evitar que el desenlace sea una tragedia irreparable.

Hoy fue una grabación. Mañana podría ser una noticia luctuosa. Y entonces, como siempre, llegarán los lamentos que nada corrigen.

 

La responsabilidad compartida

Existen responsabilidades claras que deben ser señaladas. La primera recae sobre los padres o tutores. Permitir que un niño maneje una mototaxi, en uno de los bulevares más peligrosos del país, no es solo una falta administrativa, sino un acto de abandono y negligencia.

La segunda responsabilidad recae sobre el dueño del vehículo. Si alquiló o cedió el control de la mototaxi a menores, se expone a sanciones penales y administrativas, y sobre todo, carga con la culpa moral de poner en peligro vidas inocentes.

Según el Código de la Niñez y Adolescencia, los menores tienen derecho a vivir en condiciones de seguridad y protección. Permitir que conduzcan mototaxis claramente atenta contra esos derecho