La violencia contra la mujer sigue escalando en Honduras, con cifras alarmantes que reflejan una creciente insensibilidad y normalización del fenómeno en la sociedad.
Tegucigalpa. En lo que va del año, al menos 104 mujeres han sido asesinadas en el territorio hondureño, según cifras del Observatorio de la Violencia de la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (UNAH).
La situación es descrita como alarmante y preocupante, especialmente por el patrón de agresiones que se intensifica durante los fines de semana.
“Sin duda los fines de semana son fines de semana atroces, violentos para las mujeres. En promedio, es una víctima diaria entre viernes, sábado y domingo”, advierte Migdonia Ayestas, directora del Observatorio. “Esto es lamentable porque si lo desagregamos, las víctimas van desde bebés de tres días de nacidas hasta mujeres de 83 años”, agregó.
Las cifras no solo reflejan una tendencia creciente, sino que también revelan que son principalmente mujeres jóvenes y niñas quienes están perdiendo la vida de manera brutal.
“Podemos observar que ahora hasta se viralizan los momentos donde las mujeres están siendo víctimas de violaciones”, denuncia Ayestas.
Esta exposición constante en redes sociales contribuye a la deshumanización del fenómeno.
“El mensaje que está dejando es que es natural, que es normal que maltraten, que violen, que agredan y que maten a mujeres. Y esto no puede ser posible”, expresa la experta.
Alerta además sobre el grave riesgo de que la sociedad se vuelva insensible ante estas tragedias.
La violencia contra las mujeres no solo ocurre en las calles, sino también en el entorno doméstico y comunitario.
“En su casa, en el barrio, en la comunidad… Y esto es grave porque hay que establecer medidas de atención para prevenir la violencia contra las mujeres”, urgió la especialista.
Ayestas fue enfática al asegurar que esta violencia “está en constante aumento, pero en materia de mujeres es más grave porque es realizada con odio y desprecio. Lo más alarmante es que es porque son mujeres. Mujeres que muchos creen que tienen menor valor, que no se respetan y que deben ser sumisas ante los ataques de un hombre”.
El Observatorio insiste en la necesidad de fortalecer las políticas de prevención, educación y atención integral para enfrentar esta emergencia nacional.


