Miriam Barahona, magistrada del Tribunal de Justicia Electoral, advirtió que no se dejará intimidar y que seguirá defendiendo el orden democrático del país.
Tegucigalpa. La magistrada del Tribunal de Justicia Electoral (TJE), Miriam Barahona, denunció públicamente que ha sido víctima de amenazas en medio de su labor institucional.
La funcionaria utilizó su cuenta oficial en la red social X, para manifestar su firme compromiso con el país.
“Garantizaré la democracia de Honduras, así me cueste mi vida”, escribió Barahona, en una publicación que ha generado preocupación y respaldo desde diversos sectores.
En su mensaje, la magistrada aseguró que “la transparencia está garantizada para todos los ciudadanos”, dejando claro que el ente electoral actúa conforme a la ley. Asimismo, reafirmó que “en el TJE siempre actuaremos dentro de la ley, sin injerencias de ningún tipo”.
Además, la funcionaria agregó una advertencia legal: “Y para quienes no son abogados, la coacción es un delito”, sin brindar detalles sobre los responsables o el origen de las amenazas.
Hasta el momento, no se ha ofrecido una explicación oficial sobre las circunstancias que motivaron la declaración de Barahona, pero su pronunciamiento ha encendido las alarmas en un contexto donde la independencia de los órganos electorales es clave para el mantenimiento del Estado de derecho.
¿Qué es la coacción?
Según la Constitución de la República, el delito de coacción ocurre cuando una persona es obligada mediante violencia o intimidación a realizar acciones contra su voluntad o se le impide ejercer un derecho fundamental. La ley castiga este delito con penas que van desde uno a tres años de prisión, además de multas de entre 180 a 360 días o la prestación de servicios comunitarios.


