Tegucigalpa. La situación de la libertad de prensa en Honduras vuelve a encender las alarmas. La Red Centroamericana de Periodistas (RCP) emitió una alerta urgente ante una serie de amenazas, actos de intimidación y ataques dirigidos contra los periodistas Carlos Girón y Marcel Osorto, del medio ICN Investiga.
Según la organización, los hechos registrados en las últimas semanas reflejan un patrón de violencia contra el periodismo de investigación, especialmente cuando se abordan temas sensibles vinculados a presuntos actos de corrupción.
De acuerdo con la información recopilada, Carlos Girón ha sido blanco de varios incidentes graves. Entre ellos, disparos cerca de su vivienda que dejaron impactos en su vehículo, así como un hecho posterior en el que su automóvil fue golpeado mientras se encontraba estacionado. Días después, el comunicador fue seguido por desconocidos que lo interceptaron en las cercanías de su casa, donde uno de ellos lo amenazó directamente con un arma de fuego antes de retirarse.
Ante estos hechos, el periodista acudió a instancias de derechos humanos para formalizar denuncias por amenazas e intento de atentado, buscando medidas de protección.
La RCP también señaló que estas acciones ocurren tras la publicación de investigaciones periodísticas. En particular, un reportaje que expone un presunto desvío millonario de fondos públicos habría desencadenado presiones y amenazas indirectas contra el equipo de ICN Investiga, incluyendo a Marcel Osorto.
Ambos comunicadores han acudido nuevamente a organismos de derechos humanos y fueron remitidos al Mecanismo de Protección, con el fin de solicitar medidas cautelares que garanticen su seguridad.
La organización regional advirtió que este tipo de hechos no son aislados, sino que evidencian represalias contra quienes investigan y publican información de interés público, lo que pone en riesgo la vida e integridad de los periodistas.
En ese sentido, la RCP hizo un llamado a las autoridades hondureñas para que actúen de manera inmediata, asegurando protección efectiva, investigaciones imparciales y sanciones contra los responsables.
Finalmente, reiteraron que la libertad de prensa es esencial para la democracia y advirtieron que cualquier intento de silenciar a periodistas mediante la violencia constituye una grave violación a los derechos humanos.



