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Guerra lejana, golpe cercano: comida en Honduras podría subir hasta 20 %, según economista 

Tegucigalpa. La guerra en el Medio Oriente podría convertirse en un golpe directo para la economía de los hogares hondureños. El economista Víctor Monterroso advirtió que el aumento sostenido en los precios del petróleo terminará trasladándose a todos los sectores de consumo, desde los alimentos hasta el transporte, generando un efecto inflacionario que obligará a las familias a replantear la forma en que administran su dinero.

Durante un análisis económico sobre la situación internacional, Monterroso explicó que Honduras enfrenta esta coyuntura con una gran vulnerabilidad estructural, debido a que el país depende completamente de la importación de combustibles.

Según el especialista, el conflicto armado en Medio Oriente no es un fenómeno lejano para la economía nacional, ya que por esa región transita alrededor del 30 % de la producción mundial de petróleo, lo que convierte cualquier tensión militar en un factor inmediato de presión sobre los precios internacionales del crudo.

Una guerra lejana con efectos directos en Honduras

Monterroso subrayó que Honduras no produce petróleo ni cuenta con capacidad de refinación, lo que obliga al país a comprar combustibles a precios internacionales. Por esa razón, cualquier alteración en el mercado global impacta de forma inmediata en el costo de vida.

“El combustible sube y automáticamente sube todo lo que depende del combustible: alimentos, hospedaje, transporte, servicios. Todo termina incrementándose”, explicó.

El economista señaló que pensar que una guerra en otra región del planeta no afectará la economía hondureña es un error. A su juicio, el impacto será inevitable tanto en la economía familiar como en la estructura de precios del país.

El golpe al presupuesto familiar

Para ilustrar el problema, Monterroso planteó el caso de una familia que vive con 15 mil lempiras al mes.

Según explicó, el salario seguirá siendo el mismo aunque los precios de combustible, transporte y alimentos continúen aumentando, lo que reduce automáticamente la capacidad de compra.

Ante ese escenario, recomendó cambiar la forma en que las familias administran su dinero.

“El problema no es solo preocuparse por lo que viene, sino prepararse para enfrentarlo”, indicó.

Ajustar el gasto: presupuestos semanales y eliminar “gastos hormiga”

Entre las principales recomendaciones del economista está abandonar los presupuestos anuales o mensuales y comenzar a manejar presupuestos semanales, debido a la volatilidad de los precios.

Esto implica dividir el ingreso familiar semanalmente y asignarlo a necesidades básicas como:

  • alimentación
  • transporte
  • vivienda
  • servicios esenciales

Además, sugirió eliminar los llamados “gastos hormiga”, pequeños consumos diarios que parecen insignificantes pero que terminan acumulando sumas importantes.

Un café, un pan, un helado o salidas pequeñas pueden representar entre 500 y 800 lempiras semanales por familia, dinero que podría utilizarse para enfrentar el aumento del costo de los alimentos.

También recomendó buscar lugares donde el dinero rinda más, como mercados populares o ferias agrícolas, y optar por marcas sustitutas en lugar de productos comerciales más caros.

Alimentos podrían subir hasta 20 %

Monterroso recordó que durante la pandemia los alimentos llegaron a subir entre 30 % y 40 % en poco tiempo.

Tomando como referencia la actual tendencia del precio del combustible, el economista estima que los productos de la canasta básica podrían aumentar al menos un 20 % durante este año si la crisis internacional se prolonga.

Este escenario, según explicó, obligaría a muchas familias a reducir porciones de comida o incluso eliminar ciertos productos de su dieta.

“Hay hogares que ya viven situaciones muy difíciles y que ni siquiera pueden incluir carne en su alimentación”, advirtió.

Subsidios, energía y combustibles: otro factor de presión

El economista también señaló que el impacto económico podría agravarse por cambios en la política energética.

Durante años, explicó, los combustibles estuvieron parcialmente subsidiados por el gobierno anterior, pero actualmente existe una tendencia a reducir esos subsidios, lo que implica que el costo real del combustible terminará trasladándose gradualmente al consumidor.

Además, recordó que gran parte de la energía eléctrica en Honduras se genera con derivados del petróleo, por lo que el aumento del crudo también puede reflejarse en tarifas eléctricas más altas.

Buscar ingresos adicionales: la clave para sobrevivir

Más allá de recortar gastos, el economista considera que las familias deben comenzar a buscar fuentes adicionales de ingreso.

Entre las opciones mencionó:

  • pequeños negocios desde el hogar
  • venta de alimentos o productos
  • trabajos adicionales
  • comercio digital
  • uso de plataformas tecnológicas para vender servicios o productos

Incluso señaló que hoy la tecnología permite abrir tiendas virtuales o vender conocimiento en línea, lo que puede generar ingresos adicionales sin necesidad de grandes inversiones.

“Pensar que un salario va a resolver todos los problemas en estas épocas es un error”, afirmó.

Economía familiar: diálogo y planificación

Monterroso también llamó a fortalecer la planificación dentro del hogar, promoviendo conversaciones familiares sobre el manejo del dinero.

En lugar de conflictos por el gasto, sugirió desarrollar espacios de diálogo para analizar el presupuesto, identificar gastos innecesarios y buscar soluciones conjuntas.

Incluso señaló que muchas personas poseen habilidades o talentos que podrían convertirse en actividades económicas si se desarrollan adecuadamente.

El especialista concluyó que la clave para enfrentar la incertidumbre económica provocada por la guerra en Medio Oriente es actuar desde ahora.