La mala noche de Sergio Ramos con los Rayados de Monterrey no se limitó a los abucheos que recibió desde la presentación de las alineaciones ni al gol anulado que pudo cambiar el rumbo del encuentro.
El capitán español terminó el partido con un corte en la ceja tras un choque con Anthony Lozano en los últimos minutos del duelo ante Santos Laguna.
Cuando el reloj marcaba el 90+5, Ramos disputó un balón con el ‘Choco’ Lozano dentro del área. En la acción, el delantero hondureño impactó con la rodilla en el rostro del defensa, provocándole un fuerte sangrado.
De inmediato, el histórico central cayó al césped y fue atendido por el cuerpo médico de Rayados, que le colocó una venda para detener la hemorragia y permitirle concluir el compromiso.
El que no pudo terminar el partido fue Lozano, ya que el árbitro consideró la jugada como imprudente y lo expulsó con roja directa.
Santos se quedó con 10 hombres cuando el partido estaba prácticamente definido y el marcador favorecía 1-0 a Monterrey, en un duelo donde el tanto de Ramos —que pudo significar mayor tranquilidad para los locales— había sido invalidado previamente.
El árbitro Luis Enrique Santander había decidido mostrar una tarjeta amarilla, pero tras observar el sangrado de Sergio Ramos tomó la determinación de expulsar al «Chocho» Lozano, sin necesidad de ir al VAR.
Las asistencias ingresaron al terreno de juego para atender al defensor, limpiando la sangre en el rostro y colocando un vendaje para que pudiera seguir en el juego durante los minutos finales, en algo que por fortuna no pasó a mayores.


