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VIDEOI Sobre dos ruedas: El giro radical de Amador tras dejar los privilegios del gobierno

Tegucigalpa. El contraste es evidente: de movilizarse en una camioneta Prado durante su paso por el gobierno, a desplazarse hoy en una motocicleta por las calles de la capital. Así reapareció el extitular de la extinta Secretaría de Desarrollo e Inclusión Social (Sedis) y exasistente presidencial de presos políticos y sociales, Pedro Joaquín Amador, quien ahora enfrenta una realidad distinta tras dejar el poder.

Lejos de mostrar incomodidad por el cambio, Amador aseguró que su nueva etapa le resulta favorable. “No, yo me siento muy bien en la moto, me siento libre como los pájaros, hermano… paso tranquilo”, expresó, destacando que este medio le permite movilizarse con mayor agilidad en la ciudad.

El exfuncionario también defendió su paso por la administración pública, rechazando señalamientos sobre enriquecimiento. “Con honestidad, miren, no le robé ni un cinco al Estado… lo único que yo conseguí es esto, gracias a Dios”, afirmó, al referirse a su motocicleta como su principal bien tras dejar el cargo.

Amador relató además que aprendió a manejar motocicleta recientemente con ayuda de un amigo. “Me enseñó… me pegó un cachipazo primero, pero así se aprende”, comentó, agregando que ahora utiliza este vehículo para resolver sus actividades diarias. “Con esta hago un montón de mandados y esta me saca de apuros”, dijo.

Al ser consultado sobre si extraña su antiguo estilo de vida, respondió: “No, para nada. Con esto estoy feliz, con esto me conformo”. También indicó que actualmente se encuentra pagando su vivienda.

En el plano político, confirmó que buscará una diputación por Olancho. “Voy a participar como candidato a diputado por Olancho… yo vivo en Campamento Olancho”, afirmó, descartando aspiraciones presidenciales. “Eso es totalmente falso… es un meme”, aclaró.

La imagen del exfuncionario recorriendo la ciudad en motocicleta refleja el cambio que enfrentan algunos exservidores públicos tras dejar sus cargos, pasando de los beneficios institucionales a una dinámica cotidiana similar a la del resto de la población.