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VIDEO | ¿Error o mano criminal desata desastre ambiental? Combustible viejo inunda Tela

Tela, Atlántida. Una emergencia ambiental de proporciones históricas se desarrolla en este municipio, donde una masiva fuga de combustible búnker, tras más de un mes de supuesta negligencia en su contención, avanza imparable hacia el mar Caribe, poniendo en riesgo de manera irreversible los frágiles ecosistemas de arrecifes de coral y manglares.

La contaminación, que ya ha teñido de negro calles, alcantarillados y el río Lancetilla, representa un desastre sin precedentes para la biodiversidad de la región.

La crisis comenzó hace más de un mes, cuando trabajos de la municipalidad local dañaron una serie de tuberías en desuso que, según se confirmó, transportaban búnker hace años para la antigua empresa Tela RR Company.

En lugar de reparar el daño de forma definitiva, las autoridades municipales optaron por una solución superficial: tapar la fuga. Esta medida resultó insuficiente y contraproducente.

El denso hidrocarburo se infiltró en el sistema de alcantarillado sanitario de Tela Nuevo, saturándolo y buscando salida. Durante semanas, la sustancia tóxica ha fluido sin control hasta desembocar en el río Lancetilla, un afluente vital que ahora se encuentra “totalmente lleno de búnker”, según denuncias ciudadanas recogidas por Noticias 24/7 HN.

Una mancha que no deja de crecer

Las imágenes y videos, compartidos de manera exclusiva con este medio, son elocuentes: calles enteras aparecen anegadas por un líquido viscoso y negro. El río Lancetilla, otrora un corredor biológico, se ha convertido en una vertiente de hidrocarburo que desemboca directamente en el mar.

Fiscalía ya investiga

Representantes de la Policía, programas militares, el Instituto de Conservación Forestal (ICF) y la Procuraduría General de la República (PGR) supervisan el área para dimensionar la catástrofe.

Katia Martínez, jefa regional de la PGR, confirmó la gravedad del asunto:

“Venimos como fuerza de tarea contra el delito ambiental. El objetivo de nosotros es dar con los responsables. Obviamente el daño ya es evidente; no hay manera de ocultarlo”.

La procuradora reveló un hallazgo crucial y sospechoso: minutos antes de que las autoridades llegaran a un punto específico ya destinado para inspección, personas no identificadas intentaron tapar la fuga de manera precipitada, una acción que interpretan como un intento de ocultar evidencias.

“Al realizar el levantamiento de una de las tablas, ya vemos lo que ustedes pudieron constatar: el daño es evidente. Y claro, este es uno de los puntos de donde se está realizando esa fuga”, afirmó Martínez.

Ante la pregunta de si pudo haber existido mano criminal en estos hechos, la representante de la PGR fue contundente al señalar que se solicitarán las grabaciones de las cámaras de seguridad de la zona para determinar las responsabilidades, ya que el daño a la tubería sugiere una acción intencionada.

“Los responsables van a pagar, sea quien sea”, sentenció.