Tegucigalpa. El tema de la reducción de la pobreza en Honduras desató en las últimas horas un fuerte cruce de publicaciones en la red social X (antes Twitter) entre el economista Roberto Lagos y su colega y politólogo Héctor Soto, quienes presentaron interpretaciones opuestas sobre las cifras del Instituto Nacional de Estadística (INE).
El inicio: “Gana Libre y pierde la oposición”
El debate comenzó cuando Soto afirmó en X que, por primera vez en cuatro gobiernos consecutivos, la pobreza en Honduras realmente había disminuido. Según él, la administración de Xiomara Castro habría sacado a más de un millón de hondureños de la pobreza, lo que a su juicio representa una derrota política para la oposición, a la que responsabilizó de haber permitido el incremento sostenido de la pobreza en el pasado.
“En el tema de reducción de la pobreza: gana Libre y pierde la oposición. Por primera vez en 4 gobiernos, la pobreza en Honduras realmente bajó. La oposición queda marcada como la que dejó crecer la pobreza, mientras que el actual gobierno sacó a más de 1 millón de personas de la pobreza”, escribió Soto.
La respuesta de Lagos: “Las matemáticas de Libre”
La publicación no tardó en provocar reacciones. Roberto Lagos, reconocido economista hondureño, respondió con dureza y calificó el análisis como un error elemental en matemáticas.
Bajo el título “Las matemáticas de Libre”, Lagos desglosó las cifras del INE:
En 2021, el 73.6% de los hogares eran pobres, es decir, 1,566,525 hogares de un total de 2,128,432.
En 2024, el 62.9% de los hogares eran pobres, lo que equivale a 1,588,632 hogares de un total de 2,525,648.
Al comparar ambos periodos, Lagos concluyó que en realidad solo hubo una reducción neta de 22,107 hogares pobres, lo que traducido a personas (considerando un promedio de 4 por hogar) equivale a 88,428 hondureños, muy lejos del 1,058,512 mencionados por Soto.
“Este error refleja un análisis incorrecto y una falta de conocimiento en matemáticas básicas. Es preocupante cometer errores tan sencillos en un tema tan delicado”, afirmó Lagos, señalando además que tanto el analista como el vicecanciller Gerardo Torres —quien previamente había afirmado que un millón de hondureños habían salido de la pobreza— estaban inflando los datos.
Soto refuta: “El debate no necesita desinformación”
El politólogo Héctor Soto reaccionó asegurando que el análisis de Lagos buscaba “manipular datos” y confundir a la población. Según su interpretación, la reducción de la pobreza en 10.7 puntos porcentuales (de 73.6% en 2021 a 62.9% en 2024) no puede minimizarse a un simple cálculo de hogares, ya que representa un impacto social mucho mayor.
“El debate no necesita desinformación. Según el propio análisis de este experto en economía, la reducción de la pobreza del 10.7% solo sacó al 0.87% de los hogares de la pobreza. Eso es manipulación de datos y un uso perverso de las cifras para desinformar”, escribió Soto, subrayando que su intención no era insultar, sino poner en evidencia la que consideraba una lectura errónea.

Contraataque de Lagos: “Medidas relativas vs absolutas”
Lejos de dar por cerrado el cruce, Lagos volvió a responder y explicó que el error de Soto radicaba en confundir medidas relativas con absolutas.
“Estimado Héctor, el error que usted está cometiendo es mezclar una medida relativa con una medida absoluta”, comenzó Lagos, quien ilustró su punto con un ejemplo: entre 2021 y 2023, la pobreza cayó de 73.6% a 64.1%, es decir, una reducción relativa de 9.5 puntos. Sin embargo, en términos absolutos, el número de hogares pobres aumentó en 24,726 debido al crecimiento poblacional.
“El problema es que la población crece más rápido de lo que disminuye la pobreza, por eso no puede analizarse el tema bajo un escenario de ceteris paribus (manteniendo todo lo demás constante), ya que intervienen múltiples efectos”, agregó.
Lagos también criticó que Soto usara el total de hogares de 2024 para calcular la supuesta salida de 270,000 hogares de la pobreza, calificando esa metodología de errónea. “Su análisis no muestra ningún tipo de evaluación de impacto del gasto social en la reducción de la pobreza”, sostuvo.
Con tono irónico, Lagos remató diciendo:
“La verdad me agrada su tweet porque me servirá en mi clase de economía en la UNC para mostrar a mis estudiantes lo que no se debe hacer. Si desea, lo invito a debatir su metodología en la universidad”.

Un debate que trasciende las cifras
El cruce entre Lagos y Soto dejó en claro que la pobreza no es solo un dato estadístico, sino un campo de batalla político. Mientras unos celebran la supuesta salida de “más de un millón” de hondureños de la pobreza, otros recalcan que el número real de hogares pobres sigue siendo mayor que antes de la pandemia.
Más allá de las fórmulas y porcentajes, el debate expone una verdad incómoda: la reducción de la pobreza en Honduras está lejos de ser un triunfo exclusivo de un gobierno y, en todo caso, aún millones de familias siguen atrapadas en la precariedad.


