Tegucigalpa. Honduras cerró el primer semestre de 2025 con una deuda externa pública de 10,013.3 millones de dólares, un aumento del 9.3 % en comparación con el mismo período de 2024, según datos del Banco Central de Honduras (BCH).
El incremento equivale a 854.3 millones de dólares adicionales respecto a junio del año pasado, cuando el saldo era de 9,159 millones. Aunque la cifra es menor a la registrada en diciembre de 2024 (10,206.1 millones), la reducción de 192.8 millones se explica principalmente por pagos de capital (574.2 millones) que superaron a los nuevos desembolsos (281.2 millones).
Dependencia de organismos multilaterales
El informe del BCH revela que el 69 % de la deuda (6,909.9 millones) está en manos de organismos multilaterales, el 20.6 % (2,066.7 millones) con acreedores comerciales y el 10.4 % (1,036.7 millones) con instituciones bilaterales.
En cuanto a la forma de financiamiento, el 80 % corresponde a préstamos (8.013,3 millones) y el 20 % a bonos soberanos emitidos en mercados internacionales, con vencimientos en 2027, 2030 y 2034.
El costo de la deuda
Solo entre enero y junio, el país destinó 785.9 millones de dólares al servicio de la deuda: 211.7 millones en intereses y comisiones, y 574.2 millones en pagos de capital.
La mayor parte del endeudamiento recae en el Gobierno General (89.9 %), seguido por el Banco Central (8.8 %), empresas públicas no financieras (1.1 %) e instituciones públicas financieras (0.2 %).
Nuevos préstamos y cuestionamientos
En el primer semestre, el sector público contrató 315.3 millones de dólares en nuevos préstamos con el Banco Mundial, la CAF y el Fondo OPEP, destinados a proyectos de transparencia, igualdad de género, inclusión social, sostenibilidad fiscal y movilidad humana.
Sin embargo, analistas advierten que, aunque estas áreas son importantes, no generan retornos económicos inmediatos que permitan aliviar la carga de la deuda, lo que podría agravar la dependencia de financiamiento externo.
Riesgo de sostenibilidad
Expertos en finanzas públicas señalan que la deuda sigue creciendo más rápido que la capacidad de pago del país. Si no se implementan reformas fiscales y estrategias de crecimiento económico, Honduras podría enfrentar una presión insostenible sobre sus finanzas en los próximos años.


