José Martín Chicas, alertó que el clima político actual podría debilitar la confianza de inversionistas y afectar sectores clave de la economía nacional, como el agro y la manufactura.
San Pedro Sula. El empresariado hondureño observa con preocupación la creciente tensión política en el Consejo Nacional Electoral (CNE), advirtiendo que este conflicto podría tener efectos negativos sobre el crecimiento económico y el clima de inversión en Honduras.
José Martín Chicas, empresario de la zona Norte del país, expuso su análisis sobre la situación actual y sus posibles consecuencias.
“Creo que cerramos y va apuntando a un cierre de crecimiento económico entre 3.5 a 4.5. No es malo. La captación de remesas anda en el orden de los 5.7 billones. Si sigue esa tendencia, pues igual es un flujo importante de dinero que entra a la economía nacional. Eso nos ayuda”, declaró.
No obstante, Chicas enfatizó que un entorno político estable es crucial para sostener y potenciar ese crecimiento.
“Hay que apaciguar, mejorar el ambiente en el país, sobre todo el ambiente político preelectoral de las elecciones generales, para crear una fuerte impresión de que somos un país que vive una plena vocación democrática”, agregó.
El empresario considera que la institucionalidad, el respeto al debate y la altura en la resolución de conflictos políticos son fundamentales para atraer inversión extranjera y reforzar la confianza del capital nacional.
“Si nos desviamos de ese protocolo, entonces posiblemente el segundo semestre vaya a tener algunos tropiezos en la economía y eso no nos permitirá que logremos esas inversiones”, agregó.
Chicas advirtió que una caída en la inversión impactaría directamente en el empleo y en el ánimo social.
“Eso impacta en el desempleo, en la motivación, en la inversión y en la desmotivación general social del país”, añadió.
Consultado sobre los sectores más vulnerables y aquellos con mayor potencial, señaló: “Creo que a medida que la gente no encuentra soluciones en Honduras, de empleo, de seguridad personal, incluso jurídica, lo que hacen es salir del país. Y eso se traduce en divisas, ya sea que vengan de Europa o vengan de Norteamérica”.
Frente a esta realidad, propuso una visión de desarrollo a largo plazo que incluya reformas profundas en la institucionalidad, una mayor competitividad y proyectos de infraestructura estratégica.
“El país tiene para dónde extenderse y lograr impactar en un crecimiento económico que al final es progreso social para Honduras”, amplió.
El empresario mencionó sectores como la manufactura, el agro, y los proyectos de inversión crítica en infraestructura, como la vialidad, el desarrollo del Valle de Sula, puertos secos y energía renovable, como áreas clave para lograr una transformación económica.


